Este fin de semana, la población del distrito de Aguadulce tomó un respiro dentro de los sinsabores que han afrontado en los últimos meses, al anunciar el presidente de la República, Juan Carlos Varela, la licitación de obras para rescatar el viejo puerto de Aguadulce.
Aún queda el recuerdo del megaproyecto de construcción de un puerto de embarque y centro de distribución multimodal que fue anunciado con bombos y platillos y cuya inversión se disparaba a $2 mil millones. Solo se sabe que fue archivado.
Desde el gimnasio de la escuela Abelardo Herrera, el mandatario informó de la decisión de su gobierno de llamar a licitación para esta obra que forma parte del desarrollo marítimo del país.
Terminal granelera
Se trata, dijo, de una terminal multipropósito en el puerto de Aguadulce, la cual brindará servicios marítimos y creará nuevos nodos de conexión, en bien de la red de transporte del país.
Según el plan de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), también se busca suplir la necesidad de una terminal granelera en el Pacífico con el fin de disminuir los costos de transporte.
La terminal multipropósito incluye un componente de carga contenedorizada, un área para almacenar combustible, silos para granos, así como otro tipo de mercancías.
La inversión, señala la AMP, pone énfasis en provincias centrales para impulsar el crecimiento del país y plantea el concepto de elevar a Aguadulce al grado de ciudad marítima-portuaria, lo que modernizará el sistema de cabotaje que ofrecerá a los productores un transporte económico y seguro.
Según los términos de la licitación, la primera fase de la obra deberá culminarse en tres años y la concesión se otorgará por 20 años.
El área de terreno que se licitará es de 26 hectáreas de las actuales instalaciones del puerto de Aguadulce, pero excluirá un predio de reserva de tres hectáreas de manglares inmersas dentro del recinto portuario.
$100 millones
Aunque no se precisó el monto de la inversión, el alcalde de Aguadulce, Jorge Herrera, afirmó que sería por $100 millones, y que entre sus principales tareas figuraba el dragado del canal seco y nuevas estructuras.
Actualmente, este puerto es operado y administrado por la AMP, en el cual se maneja carga en general y a granel, brindando servicios a la región central de Azuero y a la provincia de Coclé.
Se ubica a siete kilómetros de la costa en el estero de Palo Blanco, en la bahía de Parita, costa Pacífica de Panamá, y se comunica con Aguadulce por un tramo carretero de 5 kilómetros.
DIFICULTAD
La mayor limitante que enfrenta el actual recinto portuario para su rehabilitación es la gran cantidad de sedimento que se amontona en el canal de acceso, lo cual reduce su calado y resta capacidad para el atraque de grandes barcos.
Esto lo demostró el estudio de factibilidad realizado por la empresa Asociación para el Desarrollo Integral, con un aporte de $456 mil 256 del Fondo de Preinversión del Ministerio de Economía y Finanzas.
Castillos en el aire
En 2012, tras el estudio de factibilidad, inversionistas de Centroamérica, del Brasil, de Venezuela, españoles y estadounidenses se interesaron por la obra. No obstante, antes deberían probar su capacidad financiera, como de construcción y operación. La última será de la AMP.
Luego, el proyecto quedó en manos del diputado de Aguadulce Noriel Salerno, quien se encargó de gestionarlo ante empresas interesadas, como es el caso de la venezolana Obras de Ingeniería Lagos, S.A., la que supuestamente realizaría la obra por $2 mil 200 millones de dólares, pero todo quedó en palabras.
