Un grupo de voluntarios de la comunidad de Cañaveral, provincia de Coclé, se unió en lo que llaman “rondas cortafuego”, que consiste en quitar la mayor cantidad de hierbas que en el cerro Guacamaya avivan las llamas cuando se producen incendios espontáneos o provocados.
Esta labor esperan concluirla en cuatro días, en jornadas de 18 horas, informó Ariel Reyes, presidente de la Asociación Agroambientalista del Guacamaya, que lidera la actividad.
Agregó que quitar la hierba del cerro es necesaria para evitar que los incendios destruyan las fuentes de agua que abastecen a 43 comunidades rurales aledañas.
Llano Apóstol, Cañaveral Toro Bravo y Cermeño son las comunidades que rodean el Guacamaya y que están consideradas como las más vulnerables a este flagelo, aseguró el ambientalista.
Añadió que las “rondas cortafuego” se realizarán dos veces al año, durante la época seca, por lo que piden la cooperación de estas poblaciones.
