Mientras que aún ayer se desconocía la identidad de la joven apodada La Chiricanita, encontrada muerta en una finca a orillas del río Guararé, en la provincia de Los Santos, el sospechoso de su muerte está a órdenes de las autoridades estadounidenses, por ser un agente diplomático.
Según fuentes consultadas en los últimos tres días, las audiencias como tal no se celebraron mediante el sistema penal acusatorio el pasado martes, ya que luego de solicitadas, el Ministerio Público (MP) recibió una respuesta negativa de la Embajada de Estados Unidos.
En la respuesta diplomática, se indica formalmente que el ciudadano puertorriqueño vinculado al caso criminal ostenta la calidad de “agente diplomático”.
Por esa razón, agregan las fuentes consultadas, goza de inmunidad diplomática. De acuerdo con el artículo 22 del Código Penal de Panamá, un agente diplomático “no puede ser sometido a la ley penal panameña”, por lo que se retiraron las peticiones de audiencia y se le levantó su aprehensión.
Tras conocer la condición del sospechoso, la Fiscalía lo entregó al enlace de la Embajada estadounidense, junto con copias del expediente, ya que será sometido a investigaciones que empezarán sobre el caso las autoridades de Estados Unidos.
Los informantes aclararon que la Fiscalía continúa investigado y espera establecer la identidad de la víctima, a quien ya se le practicó la necropsia, pero no se han revelado los resultados.
Otras fuentes consultadas ayer revelaron que el puertorriqueño fungía como entrenador de la Unidad Linces de la Policía Nacional (PN) en la provincia de Los Santos, en el polígono de tiro ubicado en una antigua cantera a orillas del río Guararé, donde fue hallada muerta La Chiricanita.
Este lunes 23, en la mañana, un agente policial se tropezó con el cadáver de la muchacha. Una piqueta, pala y un polvo blanco parecido a la cal, sumado a una fosa recién excavada, hizo presumir que el puertorriqueño intentaba sepultar a la joven.
Se intentó obtener una versión oficial del MP y de la PN en la región, pero ambas instancias prefirieron guardar silencio. La primera y única declaración ofrecida por la PN, el pasado lunes, es que se trata de un crimen pasional.
