“La presencia de detenidos con tuberculosis en la cárcel pública de David no es una novedad, ni representa un brote epidemiológico en esas instalaciones”, sentenció el director médico del Ministerio de Salud (Minsa), Santiago De Roux.
El año pasado se registraron siete casos y recientemente un reo fue trasladado al hospital regional Rafael Hernández, de David, por presentar severas complicaciones; pero existe un control clínico y epidemiológico de esta y otras enfermedades infecto-contagiosas, afirmó.
La pobreza y estilos de vida que caracterizan el ambiente social de donde procede la mayoría de los presos y el hacinamiento en que viven en la cárcel, aumentan los riesgos de infecciones contagiosas, por lo que el Minsa procura el control sanitario y epidemiológico, preferiblemente cuando los detenidos ingresan.
El año pasado se detectaron en Chiriquí 98 casos de tuberculosis, 21 en David, 11 en Barú, cinco en Alanje, y tres en Bugaba. Muchos de estos casos corresponden a personas procedentes de otras áreas del país.
La reemergencia de la tuberculosis preocupa a las organizaciones y autoridades de salud a nivel internacional, pues merma el sistema inmunológico de los pacientes dejándoles indefensos ante el virus de inmunodeficiencia humana y otras infecciones transmisibles.
