23 trabajadores cesantes de dos bares que operaban en la ciudad de Colón siguen reclamando justicia laboral, después de tres semanas de haber sido clausurados, tras investigaciones que efectúa la Fiscalía contra el Crimen Organizado.
Rosa Silva, empleada de uno de los lugares, elevó la preocupación de los 23 empleados a cargo de la limpieza, cajeras, saloneras, camareras y otros, de quedar ahora sin empleo y desconocer quién asumirá el pago de sus quincenas ya laboradas, liquidación y otras prestaciones acumuladas.
Los locales son el Olympia y La Flor, ubicados en la calle 11 avenida Bolívar y calle 10 avenida Justo Arosemena, respectivamente.
Tras el allanamiento ordenado por la fiscalía, se mantiene retenidos a los gerentes de los bares y al personal, como a las alternadoras extranjeras, se les condujo al despacho a rendir declaración. No obstante, lo que Silva y sus compañeros cuestionan es que la fiscalía ordenó el cierre de los locales, la cautelación del efectivo de las cajas y los dejaron sin el pago de sus quincenas. “Si ellos cerraron y se llevaron el dinero, dijo, que nos paguen la quincena que trabajamos y nos liquiden”.
Jacinto Montenegro, director regional de Trabajo en Colón, informó que el caso es atendido por el defensor de oficio del ministerio, quien atiende lo relativo a los derechos de los trabajadores, toda vez que los bienes incautados siguen cautelados por orden de la fiscalía.