Una turbiedad inusual presenta el río La Villa, que abastece de agua potable a más de 100 mil habitantes de las provincias de Herrera y Los Santos, situación que los expertos atribuyen al alto grado de erosión que presentan los suelos de las partes altas de la región de Azuero.
Esto ha obligado a las autoridades del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) a redoblar la limpieza de los equipos de la planta potabilizadora Rufina Alfaro, ubicada en Las Tablas.
Melquiades Zambrano, director regional del Idaan, señaló que los sedimentadores y filtros son revisados constantemente, para evitar la acumulación de sedimentos.
Esta planta distribuye el agua que consumen 60 mil habitantes de Las Tablas, La Villa, Guararé, parte de Santo Domingo de Las Tablas y El Cocal.
Zambrano confirmó que a pesar de que hasta el momento en esta región ha llovido menos que durante igual período del año pasado, en los últimos meses se ha registrado una alta turbiedad.
Para poder controlar este fenómeno, dijo que como medida de precaución también se tienen los dosificadores de la potabilizadora a su máximo funcionamiento, para que el tratamiento del agua que llega a los hogares sea de la mejor calidad.
“Por esto estamos atentos a cualquier creciente que se presente”, puntualizó.
VULNERABLE
Un reciente informe de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) indica que la cuenca del río La Villa es considerada la más vulnerable y afectada ambientalmente a nivel nacional.
Allí, agrega el documento, la deforestación ha sido el factor negativo que ocasiona el aumento de la erosión, producto de las escorrentías.
El estudio también indica que si esta cuenca no se recupera parcialmente durante el período comprendido entre 2010 y 2018, a partir de 2028 habrá problemas de agua por la contaminación y la sedimentación.
Gerardo González, director nacional de Cuencas Hidrográficas de la Anam, reiteró que el mayor problema son los residuos, producto de la erosión ocasionada por la deforestación.
Esto, añadió González, hace que el caudal se vaya perdiendo, porque las aguas no filtran y se escurren.
Comentó que desde el pasado 1 de julio al 9 de agosto se han reforestado 100 hectáreas en las áreas de recarga hídrica de la zona.
