Pese a que la prohibición de la captura del camarón y otras especies se inició el pasado 11 de septiembre, en el litoral darienita son cientos los pescadores que irresponsablemente continúan cazando el crustáceo y ofreciendolo en venta a comercios de la vía Panamericana.
Fernando González, dirigente de pescadores artesanales de Río Iglesias, indicó que pese a que la veda está por concluir, es imperativo que para la próxima haya vigilancia y castigo para los infractores de parte de la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (Arap).
De lo contrario, indicó, habrá problemas para lograr que se cumpla el ciclo reproductivo de las especies y las capturas se reducirán drásticamente. Todos los años, dijo, la Arap anunciaba a través de cuñas radiales informes sobre la veda, sin embargo, este año no se han escuchado, lo que motiva dudas en la población.
