Veraguas, la única provincia con costas en ambos mares, guarda a lo largo y ancho de su geografía una gran cantidad de áreas protegidas y de vida silvestre que pueden ser admiradas durante la estación seca o lluviosa.
Parques, reservas forestales, refugios de vida silvestre, pozos termales y balnearios, entre otros, se encuentran en toda esta provincia, aunque no sean conocidos por la mayoría de los panameños.
Erasmo Trejos, residente en la ciudad de Santiago, explicó que es maravilloso recorrer durante todo el año los hermosos paisajes que tiene esta provincia, donde todavía existen zonas por descubrir.
Balnearios y ríos
En el distrito de Las Palmas, por ejemplo, se encuentra el balneario El Chorro, un refugio de vida silvestre cuya cascada de varios metros de altura es un sitio especial que invita a darse un chapuzón en sus aguas que provienen de las montañas.
Igualmente, el balneario El Salto, en San Francisco, es otro lugar para que las familias disfruten sanamente de momentos tranquilos.
Allí niños y adultos pueden darse un baño refrescante y conocer sus alrededores. En este balneario el Sistema Nacional de Protección Civil mantiene los domingos guardavidas para la vigilancia y seguridad de los visitantes.
RESERVA Y POZOS
Por su parte, en el distrito de Calobre se encuentra la reserva forestal La Yeguada, donde los turistas pueden disfrutar de la belleza escénica del paisaje y también pueden acampar y sumergirse en el río San Juan.
La reserva forestal tiene un clima fresco, agradable durante la temporada seca.
En tanto, los pozos de aguas termales, localizados en El Potrero de Calobre, se han convertido en un nicho turístico, debido a sus aguas calientes, recomendadas por los lugareños para calmar dolores reumáticos en el cuerpo.
FINCAS
La provincia de Veraguas también posee en Santa Fe fincas habilitadas para que las personas puedan observar animales de diferentes especies, entre ellas avestruces, tigres y monos.
Este paisaje es complementado por las montañas que circundan los alrededores de Alto de Piedra y El Guabal.
Y si de hacer turismo se trata, el sitio Ramsar de Montijo es un refugio de vida silvestre y de anidamiento de aves. En esta región se encuentra el sendero Jujuná, que puede recorrerse de manera terrestre o acuática.
Todos estos parajes se mantienen abiertos para que nacionales y turistas puedan disfrutarlos, señaló Erasmo Trejos.

