Las instalaciones del Ministerio Público continúan cerradas y se encuentran en evaluación estructural, luego de que fueran afectadas por el sismo de 6.0 grados ocurrido el 2 de abril de 2014.
Esta fue la segunda ocasión en que el Ministerio Público resultaba dañado por sismos. La primera fue en el año 2005, cuando se registró un temblor de más de 5.0 grados y se cerró por tres días, mientras se evaluaban sus estructuras.
En este mes, precisamente el 13 de mayo, David volvió a sufrir otra sacudida, una mayor de 6.5 grados, y los días siguientes siguieron sintiéndose réplicas, lo que indudablemente ha debido agravar la condición de paredes y estructuras.
La fiscal primera superior, Betzaida Pittí, informó que en el edificio no está laborando ningún funcionario y que lo único que existe son muebles y escritorios que no se usarán por el momento.
Pittí indicó que aún se realizan las evaluaciones técnicas y se verá qué respuesta darán los ingenieros estructurales, aunque admitió desconocer cuánto demorarán.
Mudanza
Desde el lunes 21 de abril, se inició el traslado de los despachos del Ministerio Público en la provincia de Chiriquí hacia las nuevas instalaciones que albergaron estas dependencias, las cuales se localizan en el edificio PH Torres y Reyes, a un costado de la Ciudad Judicial, y en el edificio Grupo Kofai, en la avenida Cuarta de la ciudad de David.
Según el Sinaproc, el área en la que se construyó la Ciudad Judicial es de alto riesgo sísmico, lo que se basa en un estudio de microzonificación elaborado por el Instituto de Geociencias con el apoyo del Gobierno de Noruega, en 2002.
El edificio del Ministerio Público fue construido en 2003 y el siguiente año se entregó la sede del Órgano Judicial. El costo de ambos superó los $3 millones.
recuperación
Al respecto, el presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos en Chiriquí, Héctor Palacios, señaló que a petición de la Cámara de Comercio e industrias de Chiriquí se nombró una comisión para evaluar en 2013 las infraestructuras del Ministerio Público afectadas por un sismo.
Palacios formó parte de la comisión y aseguró que pudo observar rajaduras de repello, fuera de que las paredes aparentaban no estar ancladas a las columnas y varillas. Ello significaba que una pared podría caerse en cualquier momento.
En su opinión, es riesgoso que haya personal en esta infraestructura que amerita los correctivos necesarios de manera urgente. “Además, se requiere un análisis de toda la infraestructura y hacer las correcciones debidas, porque a mi consideración este edificio se puede arreglar”, afirmó.
