Las invasiones de tierras registradas recientemente en el distrito de La Chorrera, evidencian la necesidad de muchas familias de vivir en un terreno propio, en vez de arrendar cuartos de alquiler, los que también son escasos.
Desde finales de 2009, una larga lista de prelación reposa en la Junta Comunal de El Coco, en donde 500 familias esperan la asignación de un lote municipal.
Carlos Sánchez, representante de este corregimiento, dijo que de este grupo solo se ha podido dar respuesta a seis familias.
Los solicitantes son familias que no califican para adquirir una casa en alguna de las barriadas que se construyen en La Chorrera.
Los proyectos que se levantan actualmente, como Vista Bahía, en Playa Leona, ofrecen residencias cuyos precios van de $52 mil 450 a $78 mil 450.
La necesidad de un terreno municipal ha llevado a las familias urgidas a tramitar lotes en áreas del El Coco, tan distantes como lo es Cerro Negro, a dos kilómetros del centro del corregimiento.
Se trata de una zona donde aún no existen servicios básicos, como agua y electricidad. No obstante, admite Sánchez que existe un problema de acaparamiento de tierras, el cual es de vieja data. Para el representante Mario Jaén, la construcción de edificios de apartamentos sería una solución a la demanda de vivienda de bajo costo.
Según el concejal Mario Jaén, “ello ayudaría a evitar los ‘peladeros’ que se crean con la construcción de nuevas barriadas y se aprovecharía el espacio aéreo”.
No obstante, esta propuesta implicaría que el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial cambiara la zonificación, para permitir la construcción de edificios de varias plantas.

