Ganaderos de la región del Valle de Tonosí, en la provincia de Los Santos, alertaron ayer a las autoridades sobre la existencia de un grupo de personas que llega al área para hurtar los garrafones utilizados para almacenar la leche que ordeñan de sus animales.
De acuerdo con los afectados, estos desconocidos se movilizan entre las 10:00 a.m. hasta las 2:00 p.m., tiempo que aprovechar para llevarse los recipientes que permanecen a orillas de las carreteras, donde los camiones los dejan vacíos.
VENTA
Según los productores, estos garrafones, que tienen un costo unitario de $150, son vendidos por $60 a ganaderos que se prestan para este negocio ilícito.
La pérdida de uno de estos recipientes, cuya capacidad es de 36 litros, equivale a la producción de una quincena, dinero que necesitan los ganaderos, sobre todo en estos momentos cuando el ganado empieza a recuperarse de un período de seis meses de sequía.
Explicaron que una vez los delincuentes hurtan los tanques, les borran los números del cupo para despistar las investigaciones, y en otras ocasiones los lijan para quitar cualquier seña o evidencia.
Se trata, dijeron los afectados, del mismo grupo de personas que en lo que va del año se ha robado más de 20 reses en la provincia de Los Santos, donde tienen sitios clandestinos para esconder los garrafones y los animales robados.
Para la Asociación Nacional de Ganaderos, capítulo de Los Santos, el robo de garrafones, de ganado, de puertas de corral y de motores de extracción de agua figuran entre los delitos que anualmente les dejan centenares de dólares en pérdidas.
