Cementerio, como es conocida en el barrio, es una mujer de cerca de 65 años que además de ser indigente padece de cáncer y en más de 20 veces ha sido sacada de las calles y ubicada en un lugar para su rehabilitación y tratamiento, pero los resultados han sido negativos.
A los meses de permanecer en el lugar de custodia y tras una evaluación es dada de alta, pero vuelve a vagar por las calles.
Contrario a Cementerio, está José, quien a sus 67 años tiene familiares que señalan que se les hace difícil poder controlarlo en su hogar. “No es que queremos que viva en la calle, pero se torna incontrolable y hasta agresivo. Nos da miedo cuando se pone así”, afirma su hija Josy.

