La naranja mecánica

La última edición en español lanzada por editorial Minotauro no es la mejor, si lo que busca es zambullirse en el léxico "nadsat" (de adolescente) que Burgess creara para sus personajes (aclaración, la mayoría proviene del ruso).

Dicen las malas lenguas (y digo malas porque no me consta) que esta novela fue para su creador como un "hijo no deseado". No obstante, aún se le recuerda como un clásico contemporáneo por su contenido y mensaje social.

Escrito en 1962, La naranja mecánica utiliza a su protagonista Alex para describir las reminiscencias de una ciudad caótica.

Alex, el líder de sus tres compinches figura como una efigie en el medio de dos polos: Aquel libertino, carente de toda guía y obediencia, y el otro que busca el orden y el espíritu disciplinario. En fin, es un relato sobre cambios, evoluciones y sentido común.

Sí, hay quienes consideran el texto de Burgess como una simple exhibición de violencia, pero también hay que darle el mérito de haberse adelantado a su época y darnos un vistazo temprano de nuestra sociedad actual, llena de Alex sin rumbo ni polos de poder fijos.

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