Monica Garriga DE EFE MELBOURNE, Australia - La actividad sexual de los hombres menores de 70 años de edad reduce el riesgo de cáncer de próstata, según un estudio realizado por científicos australianos y detallado ayer a EFE por el responsable de la investigación, Graham Giles.
Las conclusiones de la investigación que se realizó en colaboración con el Instituto Europeo de Oncología, la Universidad de Australia Occidental y la Universidad neozelandesa de Otago, serán publicadas el fin de semana en la revista británica British Journal of Urology
Según el profesor Giles, los efectos preventivos de la actividad sexual son mayores en los hombres que eyaculan una media de siete o más veces a la semana.
"El riesgo de sufrir cáncer de próstata es tres veces menor en este grupo en comparación al de los hombres que eyaculan menos de tres veces por semana", especialmente cuando tienen entre 20 y 30 años, indicó Giles.
Entre 1994 y 1998, los científicos examinaron a más de 2 mil australianos, de los que cerca de la mitad padecían cáncer de próstata, y les preguntaron sobre sus hábitos sexuales.
El análisis de las respuestas mostraba que los hombres que eyaculan con más frecuencia entre los 20 y los 50 años son menos propensos a desarrollar la enfermedad.
La investigación tomó también en consideración aspectos como el número de parejas sexuales y los distintos contextos en los que se produce la eyaculación.
Las conclusiones indican que las circunstancias en las que ésta se produce -sea durante el coito, por masturbación o durante el sueño- no tienen ninguna repercusión en los resultados.
Según Giles, la relación entre la eyaculación y la prevención del cáncer de próstata puede tener dos explicaciones.
Primero, los hombres al eyacular hacen que los conductos se limpien de semen, un proceso que evita la acumulación de carcinógenos que pueden dañar las células de los conductos prostáticos.
Pero existe una segunda explicación plausible.
"Es posible que la eyaculación intensa cuando la próstata está alcanzando la madurez, hacia los 20 años, contribuya a convertirla en una glándula madura", afirmó el científico australiano.
No obstante, agregó que las conclusiones del estudio deben ser probadas y confirmadas por nuevas investigaciones.