Marilina Vergara P. Especial para La Prensa revista@prensa.com
Rojas y pálidas, El ciego del Bulabá, Nalu Nela y Juventudes exhaustas fueron las obras que se tomaron como puntos clave en el conversatorio organizado por la Fundación Matices y el Comité Nacional del Centenario para celebrar el natalicio del Dr. Alfredo Cantón.
Antes de los análisis literarios, un grupo musical de estudiantes del Instituto Alfredo Cantón deleitó a los presentes con algunas piezas tradicionales panameñas.
En este evento, realizado en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R., participó la profesora Fulvia de Castillo: " Rojas y pálidas puede ser una novela autobiográfica; está escrita en primera persona"; es una obra "de misterio, de angustia existencial, que propone una nueva estética modernista, romántica, existencial, que está entre la vigilia y el sueño". Para Castillo, en esta obra, Cantón "acoge todas las corrientes literarias de su tiempo".
Margarita Vásquez escudriñó en El ciego del Bulabá , un cuento que presenta "un contorno claramente nativista, pero el relato interior adopta un giro ideológico". Se trata de un cuento dentro de otro cuento y que aborda el tema de "la nacionalidad lastimada por la intromisión extranjera, que obliga a los hombres a expatriarse, a considerar que no hay más patria que la libertad".
"Los cuentos que idealizan nuestra vida campesina hacen gozar al lector de un mundo nuevo, y si lo ponen en contacto con las ideas, activan pensamientos sobre el valor de la vida, del trabajo, de la nobleza, de la valentía, del honor".
"Cuando uno lee Juventudes exhaustas siente que hay aspectos que aún tienen vigencia", señaló el escritor y sociólogo Raúl Leis, quien confesó que no había leído esta novela desde su juventud, cuando la revista brasileña O Cruzeiro la publicó por partes, pues Alfredo Cantón había obtenido el primer premio de un concurso literario convocado por esta publicación.
Esta novela "tuvo un impacto tremendo en mi vida porque, en aquella época, iba mucho por María Chiquita y Río Piedras, donde se desarrolla la trama". Para Leis, Juventudes exhaustas "recupera el movimiento estudiantil, que era muy importante en la lucha cívica, tiene un fuerte contenido autobiográfico, como lo dijo el mismo Cantón en un discurso".
La novela tiene una primera parte que es rural, "muy bucólica, ecológica, con una fuerza expresiva que hasta podría ser una novela en sí esta sola parte". La segunda parte "es más política, el personaje, incluso, empieza a escribir en los periódicos".
Según el autor de libros como El niño y la bomba o El Puente esta novela "está llena de valores, critica la política tradicional, destaca el papel de los jóvenes, aboga por actos transparentes, trata de vencer el pesimismo del panameño".
"Alfredo Cantón cree en el bien común y en la pureza espiritual", manifestó Mario García Hudson. Nalu Nega "es una novela orientada a la vida cotidiana de una comunidad indígena del archipiélago de San Blas". De la trama destacó la importancia que tiene la convivencia armoniosa entre el mundo indígena y el latino.
La clausura del evento estuvo a cargo del grupo de flautas dulces y melódicas que dirige el Prof. Osvaldo Urriola, del Instituto Alfredo Cantón, quienes interpretaron el tema Reina roja .
Cristina Cantón agradeció a los presentes en nombre de la familia del Dr. Alfredo Cantón.
