Poner en el aire media hora semanal en una de las numerosas estaciones de TV por cable que venden espacios cuesta un promedio mensual de 2 mil 500 pesos (unos 890 dólares), según productores y conductores de distintos programas.
Con una audiencia creciente, los canales de este tipo están en plena expansión y aunque algunos ya se han dividido por temática todavía es posible encontrar programas de política o economía mezclados con otros sobre moda, espectáculos, turismo y hasta sexo.
"La idea de este formato es darle una oportunidad a productores pequeños de comprar un espacio publicitario para que ellos puedan tener un programa y conseguir sus propios auspicios", explicó Lucía Suárez, directora de contenidos de la productora Pramer.
Suárez explicó que para la compañía que produce, comercializa y distribuye más de veinte señales de televisión en América Latina, España y el mercado de habla hispana de Estados Unidos, este segmento cada vez cobra mayor importancia.
Plus Satelital es uno de los canales que opera Pramer con programación más variada y por esa señal una vez a la semana se emite De eso no se habla , uno de los pocos espacios de la TV argentina en los que el sexo es el único tema de conversación.
"Antes estar en la televisión por cable era como jugar en un equipo de la segunda división de fútbol y ahora eso cambió", consideró el locutor Lionel Uberman, que desde hace cuatro años conduce el programa.
De eso no se habla convive tanto con una amplia gama de programas de entrevistas como con ciclos de salud, pintura, empresas, belleza, música, terapias alternativas y ecología, entre otros temas.
En Plus Satelital tienen sus propios envíos periodistas de renombre, diseñadores y modelos, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Jorge Glusberg, algunas actrices y hasta una cadena de peluquerías.
"Hay de todo, cosas que uno no vería nunca y otras que sí, pero en lo artístico el nivel ha mejorado muchísimo. El tema pasa por el hecho de que este mercado tiene una veta económica y en el cable se trabaja mucho más tranquilo que en la TV abierta", dijo Uberman.
Según Lucía Suárez, hasta hace unos años el problema de los canales temáticos era que "cada uno hacía lo que quería" en su programa, pero eso cambió con la decisión de dotar a las señales de "estatus, jerarquía e identidad".
La directiva puso como ejemplo lo ocurrido con la señal Política & Economía (P&E), que en el ambiente televisivo llegó a ser llamada despectivamente "Plantas & Escritorios" por la sobreabundancia de esos elementos en las escenografías de sus programas.
"En televisión la imagen es muy importante" y la reciente decisión de crear "un ambiente común en un estudio particular, como si P&E fuese un canal de noticias, mejoró la audiencia e hizo que se sumen periodistas y economistas de más nivel", dijo Suárez.
En cambio, Cable Visión Noticias es una señal que hizo el camino inverso y pasó de transmitir contenidos noticiosos durante las 24 horas a abrir su programación a temáticas diversas.