El Gobierno de Costa Rica asumió, el miércoles, la Presidencia del Sistema de Integración Centroamericano (Sica) para lo que resta del año, en uno de los momentos más convulsos de la región desde que acabó el conflicto armado de la década de 1980.
Durante el primer semestre del año, la presidencia del Sica fue ocupada por el Gobierno de Nicaragua, que en diversas ocasiones manifestó su intención de no pasar la Presidencia a Costa Rica. Para Managua, era más importante dar una señal de apoyo al presidente de Guatemala, Álvaro Colom, luego del vendaval político que vivió tras la aparición de un video, en el que un abogado asesinado culpaba al mandatario por su muerte. Tras la polémica, Nicaragua accedió a mantener el orden de la sucesión presidencial en el Sica y, para esto, estaba programada una reunión en la capital nicaragüense el pasado 29 de junio. Sin embargo, un día antes ocurrió el sorpresivo golpe de Estado al Gobierno de Honduras, encabezado por Manuel Zelaya, quien fue sacado de su casa por el Ejército y llevado en avión hasta Costa Rica.
El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, recibió y respaldó a Zelaya, al tiempo que lamentó el retroceso que significa un golpe de Estado luego de 20 años de haber acabado con el conflicto armado. En aquel entonces, Arias fue protagonista del proceso de paz que le valió el premio Nobel de 1987; mientras que asumió la presidencia regional en un panorama aún incierto. “La Presidencia se asume en circunstancias difíciles para la región, en momentos en que el orden constitucional en Honduras se ha quebrantado ante el golpe de Estado del pasado 28 de junio, lo que obligará a impulsar una permanente gestión y coordinación para ayudar al restablecimiento de la institucionalidad en ese país centroamericano”, indicó la Cancillería costarricense en un comunicado.
El Gobierno de Costa Rica manifestó su deseo de iniciar las gestiones para buscar un acuerdo con el Mercosur. Otro de sus objetivos sería el impulsar el cierre de la negociación del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea, labor que ya encontró su primer tropiezo hoy a consecuencia de la crisis política en Honduras.
En Bruselas, la UE anunció la suspensión de la reunión programada para el 6 de julio, en la que se pondría punto final a las negociaciones que arrancaron en octubre de 2007. La Presidencia costarricense también llega en medio de los reproches de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, por la renuencia costarricense a integrar el Parlamento Centroamericano y la Corte Centroamericana de Justicia.