Unas que van de blanco y otras que van de negro. Unas que van con flores y otras que van con bombas. A unas les llaman las Damas de Blanco, a otras les llaman las Viudas Negras. Unas suplican, las otras asesinan. Unas con ropajes de coraje, otras escondidas tras el manto.
Se dice que el blanco simboliza la paz y la pureza, el negro lo tenebroso. La viuda negra es una araña venenosa que adquiere su nombre por la costumbre que tiene, cuando luego del apareamiento, ataca y se come al macho. El macho carece de veneno. Las viudas negras suelen triplicar el tamaño del macho y tienen la paciencia de atrapar a su presa a la espera de que caigan en la trampa de su tela enmarañada.
Las Viudas Negras, así les han llamado a las dos viudas que se inmolaron en el más reciente atentado suicida en las estaciones de trenes de Moscú. Ambas eran viudas de los dos terroristas islámicos muertos por las fuerzas rusas en Chechenia y en Daguestán. La más joven, con solamente 17 años, había conocido a su marido por ¡internet! El terrorismo también es posmoderno.
Mientras, en Cuba, las Damas de Blanco caminan con flores. Suplican por sus familiares presos por la dictadura de la dinastía de los hermanos Castro.
Las Damas de Blanco surgieron después de la represión de 2003, en la que 75 disidentes fueron condenados con penas que llegan a los 28 años de cárcel por supuestos delitos de ser agentes de Estados Unidos, cometer actividades terroristas, acciones en contra de la independencia territorial e integridad del Estado; pertenencia a organizaciones ilegales, colaboración con medios de comunicación extranjeros. En protesta por la encarcelación de sus familiares, cada domingo después de ir a misa, estas mujeres caminan –vestidas de blanco y en silencio– por las calles de La Habana.
En 2005, la presidenta de la Asociación de las Madres Mayo, Hebe de Bonafini, expresó en una entrevista durante el Encuentro Internacional contra el Terrorismo, por la Verdad y la Justicia en Cuba, que las Damas en Blanco “defienden el terrorismo de Estados Unidos y las Madres de la Plaza de Mayo simbolizamos el amor a nuestros hijos asesinados por tiranos impuestos por Estados Unidos”.
Ahora Raúl Castro dice: “éste país jamás será doblegado. Antes prefiere desaparecer. Tampoco cederá al chantaje inaceptable de opositores que se declaran en huelga de hambre para pedir la libertad de presos políticos enfermos que son delincuentes comunes que si mueren, es culpa suya y quienes lo apoyan y financian”.
Hoy, a pesar de las cavernícolas y los tiranos, ¡por fin! las Damas de Blanco están siendo escuchadas. Hoy, las Damas de Blanco se visten de la dignidad de persona del ser humano.