LA PAZ, Bolivia (Servicios internacionales) El periodista e historiador Carlos Mesa asumió anoche la Presidencia de Bolivia en el remate de una dramática jornada en que el empresario Gonzalo Sánchez de Lozada renunció al cargo, bajo presión de protestas sociales que dejaron 74 muertos.
Sí, juro, dijo el novato político de 50 años al comprometer su respeto a la Constitución y recibir la banda presidencial que le cruzó el pecho en medio de aplausos del plenario legislativo.
Mesa, dijo que se siente jefe de un gobierno de transición y solicitó al Congreso que evalúe la posibilidad de convocar a elecciones generales.
Quiero proponer formalmente al Congreso Nacional la consideración de un tiempo de transición histórica (...) que nos permita convocar a unas elecciones transparentes, creíbles y efectivas para consagrar a un nuevo presidente, dijo Mesa durante su discurso de investidura en la sede del Legislativo.
Mesa rindió homenaje a los bolivianos muertos en las recientes protestas y pidió a los presentes guardar un minuto de silencio en tributo a su memoria.
Dijo además, que asumía la presidencia con tres sentimientos: dolor, esperanza y fortaleza.
Mesa, de barba prematuramente encanecida y elevada estatura, saltó desde la vicepresidencia a la jefatura del Estado, después de que el Congreso escuchó la carta de renuncia de Sánchez de Lozada.
El acaudalado empresario, de 73 años, renunció al cargo, arrinconado por una creciente ola de protestas sociales contra su permanencia en el poder.
El ahora ex presidente, tras enviar su carta al Congreso, voló de La Paz a la ciudad amazónica de Santa Cruz y luego viajó a la ciudad estadounidense de Miami, según cadenas de radio y TV.
La democracia está bajo el asedio de grupos corporativos, políticos y sindicales, dijo en su carta Sánchez de Lozada, quien denunció que un cuadro de sedición, a pretexto del gas natural, ha violado la esencia de la democracia.
Manifestantes que aguardaron en las calles de La Paz, El Alto escenario de los más violentos incidentes en que murieron al menos 50 personas y otras ciudades de Bolivia, festejaron jubilosos la salida de Sánchez de Lozada.
El estruendo de cargas de dinamita, con las que trabajadores mineros enfrentaron a las fuerzas de seguridad durante las protestas ya concluidas, retumbó en zonas céntricas de La Paz, que aún presentan el desolador panorama de un campo de batalla.
Las protestas, inicialmente contra un proyecto de exportación de gas natural a través de Chile y que luego clamaron por la renuncia del presidente por su percibida falta de atención a las necesidades de la empobrecida población del país.
Mesa se estrenó en la política en el 2002 al formar con Sánchez de Lozada el binomio electoral que los llevó al Gobierno. Ambos asumieron sus puestos el 6 de agosto de 2002 para una gestión de cinco años hasta la misma fecha de 2007.
Mesa asumió como el presidente número 64 de la historia de Bolivia y el octavo desde la reinstauración de la democracia, en 1982.




