Santo Domingo. Se llama Bibiana y su apellido es Aído. Es la flamante ministra de Igualdad del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en el reino de España. Sin ninguna duda que la joven es fenomenal, eso, aparte de su pertenencia al grupo de mujeres que usan “género” en vez de sexo.
En la celebración del día de las mujeres, la ministra dio a conocer la propuesta de reforma a la ley del aborto que incluye el derecho a abortar a partir de los 16 años sin el consentimiento de sus padres. En palabras de la ministra: “si una niña de esa edad puede casarse y tener hijos, lo coherente sería que también pudiese interrumpir el embarazo sin permiso paterno”. Pero bueno, ¿y qué tiene que ver la igualdad de los varoncitos y de las hembritas con el aborto?
Por supuesto, en el acto institucional para celebrar ese día, Rodríguez Zapatero respaldó la reforma de Bibiana, a la vez se confesaba, una vez más, sentirse feminista y prometía que no habrá un paso atrás en materia de igualdad. Ahora se explica lo de la igualdad, ¡los varoncitos parirán!
La vicepresidenta, –María Teresa Fernández de la Vega– entretanto, anunció que la presidencia española de la Unión Europea del primer semestre de 2010 buscará hacer de la igualdad una política común. Otro que no podía faltar a dicha celebración era Pedro Zerolo, concejal del Ayuntamiento de Madrid, socialista, homosexual y presidente de la Federación Estatal de Gays y Lesbianas. Es un asunto de igualdad.
Mientras tanto, en Afganistán las mujeres han salido a las calles con velos de color azul para pedir paz con justicia. Según los datos de la ONU, entre el 70% y el 80% de las afganas son forzadas por su familia a casarse con el hombre que no quieren; el 84% es analfabeta y tiene un récord mundial de mortalidad maternal. Las recién paridas fallecen por falta de asistencia médica. Las mujeres afganas quieren acceso a la educación, la sanidad y el empleo. A propósito de Zerolo, en Afganistán, los talibanes aplican la pena de muerte a los homosexuales.
En República Dominicana, las mujeres en su día internacional, demandaron la inclusión de los derechos de la mujer en la propuesta de reforma constitucional a discutirse en el Congreso Nacional. ¿Por qué no una Constitución para varones y otra para hembras?
En San Petersburgo, las comunistas también han celebrado el Día de la Mujer Trabajadora y han pedido dos monumentos. Uno para la amante de Lenin, Inessa Armand y el otro para la esposa, Nadezhda Krupsya. Dicen las mujeres comunistas trabajadoras que Nadezhda simboliza la paciencia, el confort y el cuidado del hogar familiar, mientras la ruso-francesa Inessa, la amante, representaría la sexualidad, la feminidad y la pasión. En Rusia habría que hacer tres constituciones. Una para varoncitos, otra para la mujer-pasión y otra para la mujer-paciencia. Parecería que la condición de la mujer depende de la geografía. Los rusos aprendieron a amar las estatuas con los zares y los comunistas; los españoles llevan unos años amando lo ambiguo, los afganos quieren paz y los dominicanos llevan, desde su independencia, jugando con unas leyes que nadie cumple.