Chile recuerda hoy el 36 aniversario del golpe militar del general Augusto Pinochet en medio de una campaña presidencial, con las fuerzas que recuperaron la democracia divididas y la derecha, que apoyó a la dictadura, unida tras un candidato con claras posibilidades de triunfo. En una muestra de las divisiones que el golpe aún provoca entre los chilenos, las autoridades se preparan para enfrentar las violentas protestas que tradicionalmente se producen en este aniversario.
Más de 3 mil policías saldrán hoy a las calles para controlar los habituales desórdenes matutinos, especialmente en las cercanías de las universidades. Varias adelantaron sus vacaciones de fiestas patrias. La policía estrenará un helicóptero que detecta y graba rostros desde 400 metros de altura y a personas en la oscuridad.
En años anteriores, al atardecer del 11 de septiembre, la ciudadanía se retiró temprano por temor y por escasez de transporte público, y al anochecer, encapuchados y lumpen, se lanzaron a las calles, encendieron barricadas y se enfrentaron con la policía. La mayoría de los manifestantes no había nacido para el golpe de 1973 de Pinochet, que derrocó al presidente Salvador Allende, quien se suicidó para no caer en las manos de los sublevados. Pinochet murió en diciembre de 2006.
En la madrugada de ayer desconocidos detonaron una bomba en el frontis de un club policial, que causó trauma acústico a un empleado y rotura de vidrios en el local. “La violencia que se produce con relación a éste y otros hechos ha perdido crecientemente una relación con el golpe militar y es provocada por grupos de lumpen y pequeños narcotraficantes”, dijo el cientista político Ricardo Israel.
Luego de 19 años del retorno de la democracia se mantienen viejas divisiones entre partidarios y detractores del golpe, no ha habido una renovación de líderes políticos, sociales y empresariales y unos tres millones de jóvenes se niegan a inscribirse para votar.
El padrón electoral está envejecido y supera levemente los ocho millones de electores.
El retirado general Guillermo Garín, vicecomandante en jefe del Ejército durante Pinochet, dijo que se ha transmitido a la juventud “una suerte de odio mezclado con revanchismo...”.
Israel aseguró que el distanciamiento entre los chilenos “no tiene ningún efecto electoral”. “Esencialmente, los grupos de poder siguen marcados por el 11 de septiembre de 1973, porque no ha habido ninguna renovación”, señaló.
La coalición oficialista de centroizquierda, en el poder hace 19 años, se presenta a las elecciones del 13 de diciembre con el senador Eduardo Frei, ex Presidente (1994-2000). Otros tres aspirantes renunciaron al oficialismo y van como independientes: los ex socialistas Marco Enríquez-Ominami y Alejandro Navarro y el ex demócrata cristiano Adolfo Zaldívar. Los dos últimos no tienen ninguna posibilidad y Enríquez Ominami ha figurado hasta con 17% en las encuestas, aunque es más visto como un candidato de protesta entre los descontentos del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.