China puso inesperadamente a Estados Unidos a la defensiva poco antes de la cumbre del G–20 la próxima semana en Londres, al proponer que el dólar sea reemplazado por una divisa global de reserva para pagos internacionales.
El jefe del Banco Central chino, Zhou Xiaochuan, realizó un ataque con su propuesta contra EU y su dominio del sistema financiero global, y comenzó una batalla sobre la estructura del nuevo orden financiero mundial.
“El estallido de la crisis y su propagación por todo el mundo reflejan las inherentes vulnerabilidades y riesgos sistémicos en el sistema monetario internacional existente”, dijo Zhou en un discurso publicado en la página web del Banco Popular de China.
El nuevo sistema de divisas con una reserva de divisa global a ser administrada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) debe ser independiente de los países individuales, dijo Zhou.
La propuesta china podría basarse en los derechos especiales de emisión (SDR, sigla en inglés) del FMI, una divisa creada en 1969 por la institución para fines de contabilidad. Beijing propone que estos SDR sean expandidos al comercio internacional y la compraventa de commodities.
Hoy los SDR se basan en el valor del dólar, euro, libra esterlina y yen, pero la canasta de divisas debería expandirse, dijo Zhou, y agregó que los SDR podrían usarse a nivel internacional para pagos e inversiones de capital. La idea del principal banquero chino no es nueva. El economista británico John Maynard Keynes propuso una divisa global en los años 40. Pero el timing de la propuesta china, a poco más de una semana de la cumbre del jueves de las 19 principales economías del mundo y la Unión Europea, muestra que Beijing busca tener una voz mayor en la nueva formulación del orden financiero mundial.
En el FMI, dominado por Washington, que según los deseos del G–20 supervisará mejor en el futuro los sistemas financieros de los países, China busca un puesto de director. Además pretende una mayor cuota para Beijing, cuya contribución de 3.67% al fondo no se equipara con el peso económico de la tercera mayor economía del mundo. La agenda del G–20 en Londres incluye la reevaluación de las cuotas.
Como el principal país emergente del mundo, China busca continuamente decir más en nombre de los países pobres, que se han visto especialmente afectados por la recesión global. China tiene como objetivo expandir su peso en las organizaciones financieras internacionales no solo en su propio beneficio, sino como defensor de estos países. Sin embargo, la propuesta de una “superdivisa” también es una dilema para China. Quiere abandonar el dólar, que ha sido la divisa de reserva desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero no puede.