Fue el Acuerdo Municipal No.6 del 28 de abril de 1915 el que creó el corregimiento de El Chorrillo, llamado así por una caída de agua que después de nacer en la cima del cerro Ancón, terminaba en gran parte del nuevo núcleo urbano capitalino.
Por cierto, el agua de esa caída era la que proveía a la capital panameña del preciado líquido antes de establecer la potabilizadora de Miraflores.
Tenemos una copia de un anuncio comercial de principios del siglo XX, en el cual se describían las ventajas de comprar lotes en El Chorrillo. Allí se destacaban las ventajas que tenía el lugar por su cercanía al mar y a la zona canalera. Lamentablemente esta nueva barriada no tuvo la suerte que se merecía.
El número de sus pobladores, así como las de sus edificaciones varió mucho después que los estadounidenses resolvieron organizar el lugar con bombas y otras bellezas tecnológicas (¿de punta?) en diciembre de 1989. Cuando, ¡qué casualidad! tampoco capturaron a nuestro bin Laden criollo, el cual se entregó después voluntariamente.
Y por favor no somos amigos de los llamados terroristas, pero sí pacifistas de esos incapaces de matar a una mosca o de participar en guerras, en las que, según la última moda, tan solo se mata a inocentes.

