Sigue caminando. Verás unas bolas de un color rojo intenso. No son para jugar bolos. Levanta la primera y déjala caer contra las demás. Verás que las otras no se mueven, pero la última saltará. Son las bolas de Newton, que te demuestran como la energía se transfiere de un cuerpo a otro hasta convertirse en fuerza cuando llega al final del recorrido.
No muy lejos de allí está el armonógrafo. Su objetivo es ayudarte a entender el movimiento ondulatorio simple, por el cual todo objeto ondulatorio regresa siempre a su punto medio gracias a la fuerza de restitución.
Si sigues el recorrido, encontrarás dos discos, uno azul y otro rojo, que se deslizan por una rampa. Te interesará saber por qué el azul siempre llega al final antes que el rojo, a pesar de que ambos son del mismo tamaño y pesan igual.
Seguramente sabrás ya que cada cuerpo celeste del sistema solar tiene su propia fuerza de gravedad. Unas bolas negras te ayudarán a entender la relación de la gravedad con el peso. La bola de Júpiter es prácticamente imposible de levantar. La de la Luna, sin embargo, pesará muy poco porque la gravedad del satélite es apenas 0,16 veces la de la Tierra.
Si quieres descubrir cómo somos los seres humanos y cómo funcionan nuestros órganos, hay una máquina en la que puedes ver la forma en que funciona el corazón. Además, unos pulmones de verdad, uno sano y el otro completamente negro, te mostrarán la cruda realidad en la vida de un fumador.
Las computadoras no faltan. Jugando con ellas aprenderás a distinguir cuáles son los insectos que se comen las hojas verdes de las plantas. El objetivo, recuerda, es salvar el bosque.
Te tocará pensar un poco en los quebraderos de cabeza, diversas mesas en las que hay dispuestos juegos para discernir, por ejemplo, cómo puedes formar una pirámide a partir de dos piezas de madera iguales. Después de un rato, seguramente encontrarás la respuesta... o no.
Estás en Explora. Un centro interactivo en el que la ciencia no es solo un desafío a tu inteligencia, sino una forma efectiva de encontrar respuestas.





