Dra. Geraldine Norte Lanza / Medicina general
gnorte@sinfo.net ¿Por qué es imposible controlar el sueño cuando llevamos muchas horas sin dormir? La mayoría de las personas adultas duermen entre 7 y 8 horas cada noche, aunque la duración, el momento y la estructura interna del sueño cambian y varían de una persona a otra y también de acuerdo con la edad. Los ancianos y los niños pequeños que lactan presentan frecuentemente durante el sueño interrupciones, por ende hay muchas variaciones normales del sueño.
Los estados y las fases del sueño del humano tienen ciertas características. Básicamente hay dos estados del sueño: el de movimientos oculares rápidos (MOR) y el sueño sin movimientos oculares rápidos (no MOR). Este último tiene a su vez cuatro estadios, cada uno con características propias. El sueño nocturno normal en los adultos tiene características constantes de noche a noche. Todos tenemos un ciclo de vigilia-sueño y este es regulado como si tuviésemos un marcapaso interno y funciona con los cambios de luz y oscuridad.
Si tomamos en cuenta que las fases del sueño nocturno pasan por ser unas más profundas que otras, cuando estamos trabajando o simplemente despiertos podemos sentir una sensación de malestar que se agudiza en las horas que coinciden con esas fases de sueño profundo y cuesta bastante más mantener la concentración, al igual que cuesta mantenernos despiertos. Cuando se padece falta de sueño por un período breve, lo que sentimos es bajo ánimo y un malestar físico. Si continuamos con la falta de sueño podemos llegar a presentar cambios en la personalidad, como irritabilidad y depresión.
¿Las horas de sueño que se pierden, se pueden recuperar durmiendo después? Hay estudios realizados en las personas que laboran en trabajos nocturnos que indican que el ciclo de vigilia-sueño se adapta muy mal a estos horarios de trabajo. Esto va a resultar en un mal ajuste del horario trabajo-reposo y un sueño diurno alterado. Lo que sí está claro es que el ser humano, luego de estar muchas horas despierto necesita descansar, tal vez después de dormir nos sintamos mucho mejor, pero nos tenemos que readaptar nuevamente al ciclo normal.
¿Qué recomiendan los médicos para controlar el desorden o la alteración de las horas de sueño? Lo que se recomienda para estos trastornos del sueño es lo que se llama Higiene del sueño, que consiste en evitar los hábitos o circunstancias que puedan perturbarlo. Se pueden mencionar los horarios irregulares de sueño, permanecer demasiado tiempo en la cama por las mañanas, hacer siestas prolongadas (se recomiendan siestas cortas), ingerir bebidas alcohólicas, con cafeína y cigarrillos en exceso, ejercicios extenuantes cerca de la hora de dormir, comprometerse en actividades emocionales o de excesiva concentración antes de la hora del sueño. El ambiente debe invitar al descanso físico y mental, sin excesos de luz, de frío y de calor. También se recomienda el control del estímulo, es decir, asociar la cama y la recámara con el sueño y el descanso, acostarse solo cuando se sienta sueño, entre otras. La acumulación del sueño por privación aumenta el cansancio en las noches posteriores, por eso se debe limitar el tiempo en la cama a las horas que realmente se duerme.