ERRORES DEL GOBIERNO

Corregir es de sabios...: Nelson Caballero Díaz

El año 2015 debe ser la “piedra angular” y la expresión concreta de la voluntad política, para iniciar un plan de rectificaciones, como única opción para avanzar en la dirección correcta, y que las acciones del actual gobierno no emulen –ni siquiera por asomo– la grotesca caricatura del anterior que generó una corrupción generalizada, de cuyos daños morales y económicos la sociedad aún no se recupera.

Incuestionables son los esfuerzos del actual Presidente de la República por recuperar la credibilidad y la confianza en la institucionalidad democrática que garantiza el estado de derecho. Observamos como positivas las investigaciones que se adelantan en las instancias judiciales para aclarar los actos de corrupción e impunidad, y lograr que los malos administradores que lesionaron los recursos del Estado reciban castigo y, sobre todo, recuperar los bienes mal habidos.

Han transcurrido cerca de nueve meses desde que cambió el “timón político” y la administración del Estado. Sin embargo, es preocupante que el equipo de gobierno haya entrado en un declive y desgaste prematuro, lo que genera decepción, confusión y angustias. Los ministros y directores de entidades –salvo pocas excepciones– carecen de propuestas orientadas al uso eficiente de los recursos de que disponen para ejecutar proyectos, y cumplir objetivos y las metas de un plan nacional de desarrollo.

Este gobierno despertó grandes ilusiones, porque anhelábamos un sistema que garantizara la transparencia en el uso de los recursos, la participación ciudadana y el fortalecimiento de la institucionalidad, y que el gabinete político constituyera el mejor ejemplo de ratificación del nuevo rumbo político. No obstante, la realidad es otra. El equipo ministerial no marca un claro compromiso ni profundidad en las propuestas para atender, con rapidez, transparencia y veracidad, los problemas que afectan a la población. Lo más lamentable es que cada día se descubren más actos de nepotismo, favoritismo, de contrataciones directas injustificadas y otros actos que ponen en duda la transparencia, probidad y eficiencia en el manejo de los recursos públicos. El mayor reto del gobierno es hacerle entender a los ministros y directores que su gestión deber ser como una “vitrina pública”, en que se somete el manejo de los recursos y bienes del Estado al escrutinio de los ciudadanos para que determinen si esa labor se hace de forma responsable y honesta. La evaluación de su equipo de trabajo es obligante por parte del Ejecutivo, que debe apoyar y estimular a los que “caminen” a buen ritmo.

Cuando se completó la instalación del nuevo gobierno, el jefe del Ejecutivo le pidió a sus ministros y directores que trabajaran con dedicación y entusiasmo para llevar adelante los proyectos de beneficio ciudadano y cumplir con las promesas de campaña. Sin embargo, vemos a funcionarios sin objetivos ni metas definidas. Es evidente que procede una evaluación de desempeño y “urgentes” ajustes. “Errar es de humanos, corregir es de sabios”.


Última Hora

  • 04:00 Policía Municipal y Policía Nacional: ¿pueden existir las dos? Leer más
  • 03:15 Panamá, país de oportunidades Leer más
  • 03:06 Los créditos fiscales ilegítimos Leer más
  • 03:00 La evidencia sobre la vacunación contra la covid-19 seis años después de la pandemia Leer más
  • 02:00 El escudo hídrico y el dominó del agua: de la frontera oeste al rescate del Canal Leer más
  • 01:15 La crisis del desempleo en Panamá: cuando estudiar dejó de ser garantía Leer más
  • 01:11 ¿Sin plan para esta semana? Estas son las actividades que habrá en Panamá Leer más
  • 01:00 Reinversión nacional directa, el motor que Panamá necesita Leer más
  • 00:45 La tarea perfecta que su hijo no sabe explicar Leer más
  • 23:40 Asegurados podrán acudir este domingo a las agencias de la CSS para aclarar dudas sobre sus pensiones Leer más