Jorge Conte-Porras Especial para La Prensa Existe un ensayo de José Daniel Crespo sobre un tema de carácter económico y que tituló La Moneda Panameña, soberanía monetaria y fomento económico (1953), que abogaba por un sistema monetario autónomo para la República de Panamá:
"En este panorama universal, la República de Panamá se destaca como el único país del mundo que no tiene moneda propia. Y este caso es tanto más singular y especialísimo, cuanto que Panamá no tiene moneda, no porque los fundadores de la República lo hubiesen querido así, todo lo contrario, entre las primeras leyes de la República figura el diseño de un sistema monetario autónomo. Son muchos los ciudanos prominentes de nuestro país que han expresado su concepto favorable al respecto, con independencia de criterio. Manuel María Valdés y Galileo Solís. Este último en su carácter de ministro de Hacienda y Tesoro".
Según afirmaba Crespo, el Convenio Monetario no era otra cosa que un arreglo financiero, aprobado mediante un canje de notas y el cual en ningún momento podía calificarse de un convenio entre ambos países, Panamá y Estados Unidos.
Crespo calificaba de humillante las exigencias del denominado Convenio Monetario que limitaban nuestra soberanía, y que no representaba como compensación ningún beneficio económico para Panamá.
