EJEMPLO

Cuerpo de bomberos, ni un milímetro al pasado: Carlos Penna Franco

Como toda la ciudadanía conoce, el benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá experimenta situaciones difíciles desde hace varios años. Estas circunstancias obligaron a redactar una nueva ley, con la finalidad de lograr una institución más profesional y evitar, en lo posible, traumas que la llevaran a un estado de deterioro peor al que vivió en el pasado, cuando perdió parte de sus postulados, como la disciplina.

Como muestra de lo anterior, en el año 2013, los camisas rojas se declararon en paro. Esto los enfrentó con la Policía Nacional y ocasionó el rechazo de la ciudadanía. Además, eso fue muy vergonzoso para ambas instituciones y, en lo personal, dejó grabadas en mi mente imágenes que hasta hoy recuerdo con mucho dolor.

Tras la instalación del actual gobierno hubo conversaciones de exploración en la entidad, que dieron como resultado el cambio de la cúpula de mando. De esta forma empezó un proceso de reestructuración, con el que mi persona, en calidad de patrono de la institución (en ese momento) y oficial, estuve de acuerdo, al igual que muchos otros miembros del cuerpo de bomberos. Así se dieron pasos en busca de armonía a lo interno.

Se presentó de igual manera la oportunidad de que los nuevos comandantes iniciaran un arduo trabajo para lograr la transformación. Tras 11 meses, hemos visto un cambio aceptable en el clima organizacional, lo que se traduce en cero paralizaciones y en la reducción de focos de insatisfacción. El diálogo permanente, como norte, nos garantiza la tranquilidad necesaria para llevar los objetivos trazados a puerto seguro, por el bienestar de todos los miembros.

Aprovecho este medio para solicitarle al presidente, Juan Carlos Varela, y al ministro Milton Henríquez la ratificación de los actuales jefes de la institución. Además, con este escrito quiero dejar bien establecido que el noble cuerpo de bomberos no soporta un trauma más, menos regresar a las situaciones del pasado ni que se dé pie a prácticas que desvirtúen su norte que es “Disciplina, honor y abnegación”, lema que muchos bomberos llevamos en el corazón. Lo más importante es lograr que la ciudadanía se sienta protegida por esos hombres y mujeres que, a cambio de nada, hasta ofrecen sus vidas por el bienestar de sus conciudadanos, a lo largo y ancho del territorio nacional.

Para terminar, no me resta más que hacer un reconocimiento público a los miembros de la institución, sin distingo de género, por esa labor que a diario desarrollan, que enaltece al benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá y garantiza que la institución alcance lo que todos anhelamos: ¡Ser un ejemplo para las futuras generaciones!

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