CONVIVENCIA

Desmitificando al enemigo: Lesbia González

Nuestra cultura insiste en llamar enemigos a quienes nos adversan en las cosas en que sentimos que tenemos razón o son “nuestra verdad”. Después de muchos estudios en la psiquis humana y por la experiencia diaria, concluyo que no hay tales enemigos, es nuestra mente quien los crea. Yo diría que debemos darles gracias por existir y mandarles tarjetas de felicitaciones, porque luchamos más cuando se nos oponen. Este es un rasgo característico desde los primeros homínidos, por eso, la competencia forma parte de nuestro ADN, y sin este rasgo la humanidad no estaría aquí, hubiese desaparecido, ni más ni menos.

El problema de competir por competir, es un absurdo. Algo así como tengo el mejor carro, mejores músculos, soy más linda, más grande, más fuerte, más… más…¿para qué sirve esto? Tales comparaciones no llevan al mejor desarrollo humano. Las notas escolares son alienantes, destruyen la creatividad y nos incapacitan para ser personas progresistas o creadoras de nuevas formas de vida. En cambio, nos hace repetidores, conformes, incapaces del pensamiento crítico y reflexivo y poco creativos; gente que acepta los roles que impone la sociedad (pobres-ricos, mujeres-hombres, razas, gentilicios y fronteras) con las consiguientes confrontaciones que crean guerras, hambre, desigualdades, miedos y falta de progreso humano, a pesar de que este es posible, porque la humanidad ha creado mejores fuentes de energía, medicinas y tratamientos, a los que solo tiene acceso una parte de la población, una minoría.

De qué sirve ese noble progreso si no permea a la humanidad y nos vemos envueltos en odios absurdos (religión, economía, raza, sexo, etc.) y hasta nos enfrentamos a nuestros vecinos, compañeros de salón o al equipo deportivo contrario; si carecemos de la sana competencia que nos ayuda a ser mejores en lugar de separarnos y destruirnos. Una humanidad en franco progreso anima al que genera el mejor producto para ahorrar energía y lo intercambia por otros inventos que hagan la vida mejor. Por ejemplo, trasplantes con órganos creados en tercera dimensión, pero que lleguen a todos, no solo a quienes pueden pagarlo.

Enemigos es una palabra grande, pero en el fondo es simple, necesitamos a los opositores. Me atrevo a pedirles que hagan sus críticas, siempre de frente y que gane el mejor, porque el aporte de ambas partes genera el progreso de la humanidad, tal como lo hicieron los inventores Thomas Edison y Nikola Tesla.

A mis enemigos, los quiero y respeto, y les deseo lo mejor del mundo, para que aportemos a su luz y progreso.


Última Hora

  • 19:47 César Blackman brilla con tres asistencias y José Córdoba fue titular con el Norwich Leer más
  • 19:31 El terremoto del sur de España se siente en Madrid y otras regiones sin víctimas Leer más
  • 19:19 Miambiente aprueba 304 Estudios de Impacto Ambiental durante el primer semestre de 2026 Leer más
  • 19:15 Panamá La Vieja conmemora 507 años de fundación Leer más
  • 18:52 Harvard repite como mejor universidad y las chinas ganan peso entre las cien primeras Leer más
  • 18:36 Diputado Zúñiga pide a Mulino frenar la reforma al reglamento de la Asamblea Nacional  Leer más
  • 18:28 Cerca de medio centenar de muertos y 2,000 evacuados tras un terremoto de 7.7 en Indonesia Leer más
  • 18:28 San Francisco gana y Jorge Dely Valdés ya piensa en los ajustes Leer más
  • 18:20 Argentina exportará cítricos a Panamá Leer más
  • 16:57 El Canal de Panamá aplica nueva reducción del calado para enfrentar el fenómeno de El Niño Leer más