La presidenta de la República, Mireya Moscoso, develó el pasado viernes el busto de Dame Margot Fonteyn de Arias, catalogada como "la más importante bailarina del siglo XX", y que ocupará un sitio de honor en la antesala del Teatro Nacional.
Nacida en Surrey, Inglaterra, en 1919, debutó como "Copo de Nieve" en El Cascanueces en 1934, llegando a ser la primera bailarina del Ballet Real de Inglaterra. En 1955 se casa con el político y diplomático panameño, Roberto Tito Arias, quien era entonces embajador de Panamá en Londres, y fallece en nuestro país el 21 de febrero de 1991.
Sobre esta etapa de su vida la presidenta Moscoso señaló que "estuvo llena de especiales momentos, pero también de pruebas que tuvo que superar. Dentro de tanta responsabilidad, viajes y cambios encontró tiempo para el amor... y es así como conoce al doctor Roberto Arias, un destacado panameño al que decide seguir, amar y apoyar, en todo momento, por difíciles que estos fueran, aún a costa de alejarse de la tierra que la vio nacer y a la que siempre llevó en su corazón".
Desde la época del 40 Fonteyn se destaca como la estrella clásica por excelencia siendo la figura estelar en clásicos como El lago de los cisnes, La bella durmiente, Giselle, y El Pájaro de fuego; así como Romeo y Julieta, El corsario" y Margarita y Armando, junto al también desaparecido Rudolf Nureyev.
La obra, creada por el escultor panameño Edgar Urriola, reposa en el vestíbulo del Teatro Nacional gracias a gestiones del Instituto Nacional de Cultura, de la embajada británica en nuestro país, y de personas como Nitzia Cucalón, creadora de la idea del homenaje.
