La aspiración de un disidente y ex productor de películas por el sillón presidencial en Chile ha animado la carrera y podría ayudar al candidato de la centroizquierda a derrotar al postulante de la oposición de derecha que lidera las encuestas.
Marco Enríquez-Ominami, de 35 años, experto en comunicación e hijo de un líder revolucionario izquierdista asesinado durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), pertenece a la coalición gobernante, pero como independiente.
Aunque hasta ahora parece ser un candidato con pocas posibilidades de ganar de cara a las elecciones de diciembre, podría estar listo para forzar a una segunda vuelta. Eso complicaría al favorito, el político opositor y millonario empresario Sebastián Piñera, y favorecería a la Concertación, en el poder desde hace casi dos décadas.
El candidato oficialista, que lucha entre las encuestas, es el ex presidente Eduardo Frei. “Enríquez-Ominami hace casi imposible para Piñera o cualquier otro ganar las elecciones en primera vuelta”, dijo Patricio Navia, analista político de la Universidad de Nueva York y de la chilena Universidad Diego Portales. “Piñera necesita ganar en primera vuelta, si no lo hace, no va a ganar (...) Irónicamente, forzando una segunda vuelta, Ominami va a ayudar a la Concertación a ganar una quinta elección presidencial consecutiva”, agregó.
Si ningún candidato logra el 50% más uno de los votos en diciembre, se realizará una segunda vuelta el 10 de enero con los dos postulantes que obtuvieron las mayores preferencias. En esa instancia, el que obtenga más votos gana.
Desde un inicio las encuestas han colocado a Piñera, quien perdió en 2005 en segunda vuelta ante la actual presidenta Michelle Bachelet, como el candidato que puede sacar a la Concertación del palacio presidencial de La Moneda. El apoyo a Piñera se ha estancado en alrededor de un 40%, de acuerdo a un sondeo publicado en mayo. El respaldo a la derecha ha tenido históricamente un techo cercano a ese nivel, así es que en un escenario de segunda vuelta, Frei parece mejor posicionado para ganar y es más probable que capte los votos de quienes apoyen a Enríquez-Ominami.
Un sondeo en mayo le dio solo un 1% a Enríquez-Ominami, cuyo sitio en internet tiene vínculos a Facebook y Twitter, además de recibir donaciones en línea al estilo Barack Obama. Otra encuesta le asignó un 26%, mientras analistas estiman que el nivel “real” se encuentra entre esas cifras. Tanto Piñera como Frei han expresado su rechazo a ciertas ideas liberales planteadas por Enríquez-Ominami, como legalizar la marihuana, algo catalogado por Piñera como una “locura”.