También conocidas como aftas, las úlceras bucales aparecen en la parte interior de la mejilla y los labios, en la lengua y algunas veces en la garganta. Son molestas y dolorosas, y parecen estar relacionadas con el nerviosismo. Por causas no del todo conocidas, son más frecuentes en los adolescentes.
Las úlceras bucales desaparecen por sí solas a los 4 ó 10 días y en ese periodo lo único que puede hacerse es recetar medicamentos de aplicación local para aliviar el dolor. Anestésicos y un enjuague bucal a base de tetraciclina alivian la molestia. Por otra parte, la aplicación de nitrato de plata sirve para destruir los nervios que están debajo de la úlcera.
En casos más graves, las llagas conllevan síntomas como fiebre, ganglios en el cuello y una sensación de malestar.
Por lo general, quien padece de aftas tiene brotes de llagas varias veces al año.

