Nació en Montevideo en 1953, aunque fue criado en Las Piedras, una “ciudad histórica, ubicada a pocos quilómetros de la capital”. En su época de estudiante, Las Piedras “era un centro cultural importante: teatros, peñas de discusión, activismo político… Después decayó mucho”, aclara el escritor Fernando Butazzoni, que estará en Panamá para la Sexta Feria del Libro de Panamá, que va del 25 al 29 de agosto en Atlapa.
En aquella ciudad, siendo estudiante de secundaria, nace su inquietud de protestar por las injusticias sociales. Una actitud que lo marcaría para siempre: “Fue una época de eclosión de conciencias. Estaba la revolución cubana, el Che con su mensaje liberador, los tupamaros. En Uruguay no había una dictadura, pero casi”.
En sus primaverales 16 lo meten preso -en el mítico 1968 - por manifestarse contra el gobierno de su país.
Tanto en lo literario como en lo político su vida ha sido intensa y fructífera.
A principios de los años 1970 se exilia en Chile y, poco antes del golpe contra Salvador Allende se va a Cuba, donde estudia biología, una carrera que nunca llegó a ejercer, pero cuyos conocimientos no desaprovecha en la ficción: “Uno escribe lo que es, con su memoria emocional, con sus saberes y miedos. Supongo que mis escasos conocimientos en las ciencias biológicas también están ahí”.
Comparte con Ernest Hemingway la teoría del iceberg, que “por cada parte que se escribe hay siete octavas partes que no se escriben pero que están ahí, sumergidas. Eso que uno no escribe, pero que está en el texto, es lo que le da credibilidad y vivacidad a la escritura”.

