Ejercicio contra la pérdida urinaria

Hasta no hace muchos años, las mujeres a partir de cierta edad asumían las pérdidas de orina como parte del envejecimiento o como el precio que tenían que pagar por haber tenido hijos.

En la actualidad, una decena de hospitales públicos españoles ofrecen programas pioneros de rehabilitación mediante ejercicios físicos cuyos resultados son alentadores: dos de cada tres mujeres que padecen incontinencia urinaria de esfuerzo -la que se manifiesta al estornudar, reír, saltar o coger peso- mejora con la rehabilitación.

A la luz de estos datos, los especialistas aconsejan seguir estos programas e insisten en la prevención, especialmente tras los partos. A partir de los 40 años, más del 15% de las mujeres padece esta patología.

“Ocurre lo mismo que con un elástico, que si se distiende demasiado o es sometido a un sobreesfuerzo, no vuelve a su situación normal”. Con esta comparación, Alejandro Galacho, urólogo del hospital Clínico de Málaga, explica cómo los músculos del suelo pélvico pierden su capacidad de controlar los esfínteres.

Los factores de riesgo son los partos, la obesidad, la edad, la carga de pesos y los deportes como el aerobic o el atletismo en los que se ejerce una presión sobre la pelvis.

Los especialistas coinciden en que aunque la incontinencia urinaria no duele ni es una enfermedad mortal, destroza la vida de quienes la padecen.

El temor de las pacientes a mojarse, a oler mal o a sufrir el rechazo social las lleva a aislarse, a renunciar a actividades, a distanciar sus relaciones sexuales, a vestirse con colores que oculten una potencial pérdida e incluso a adecuar sus recorridos urbanos para tener un servicio siempre a mano. Su autoestima baja y también su calidad de vida.

“Se vive muy mal y en soledad. Es una experiencia traumática, no la cuentan porque se percibe como una situación vergonzante”, resume Montserrat Espuña Pons, ginecóloga del hospital Clínico de Barcelona.

Apenas el 20% de las mujeres que sufren esta dolencia acude al médico. La incontinencia urinaria se define como la pérdida involuntaria de orina que provoca un problema higiénico y social.

Hasta 1998 se consideraba un síntoma, pero ese año la Organización Mundial de la Salud lo elevó a la categoría de enfermedad.

Para los especialistas, el primer paso es un buen diagnóstico. Existen distintos tipos de incontinencia y cada una tiene una solución diferente, desde ejercicios, fármacos y combinaciones de ambas terapias, hasta cirugía.

La incontinencia de esfuerzo representa dos tercios del total y responde con éxito a la rehabilitación mediante ejercicios, sobre todo en casos leves y moderados. En cualquier caso, la recuperación es proporcional al grado de incontinencia. Las leves se curan en el 80%, mientras que en las severas el porcentaje es más bajo.

La enfermedad afecta en el 99% a mujeres y es directamente proporcional al número de hijos. Por eso Jesús Salinas, profesor de Urología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, insiste en la importancia de la prevención tras el primer parto.

“Tras dar a luz, la mujer se empeña en recuperar su abdomen, pero no su periné. Se obsesiona con la estética y es perjudicial tratar de recuperar la figura con abdominales o aerobic porque eso sobrecarga el suelo pélvico.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Mides detecta más de 8 mil beneficiarios con autos, taxis y buses en programas sociales. Leer más
  • Registro del Cepanim inicia este mes y los pagos serán desde julio de 2026. Leer más
  • De la crisis a la esperanza: el rescate del marañón panameño en el Arco Seco. Leer más
  • Panamá desplaza a Costa Rica y está entre los países con mejor calidad del aire. Leer más
  • El gasoducto del Canal de Panamá: La decisión correcta es la menos riesgosa. Leer más
  • Pago de Cepanim 2026: así será el registro obligatorio para cobrar en junio. Leer más
  • Metro de Panamá contratará a Alstom por $4.3 millones para el mantenimiento de la Línea 2. Leer más