JOSE OTERO jotero@prensa.com El juzgado decimocuarto penal realizó ayer la audiencia preliminar a cinco miembros de una organización criminal dedicada al tráfico de drogas internacional denominada Los Camellos, que operaba en América del Sur y Europa.
Los panameños Boris de Jesús Foguel Suengas, su madre María Suengas Mures de Cajar, Pablo Mures Loaiza (conocido en el bajo mundo como Papa Pío) y los españoles Lázaro Cazabella y su esposa María Engracia Benítez fueron acusados por la Fiscalía Primera de Drogas, por los delitos de tráfico internacional de estupefacientes, lavado de dinero y asociación ilícita para delinquir.
Esta banda fue conocida por primera vez el 31 de marzo de 1999. Ese día, trabajadores de un frigorífico en el Callao, Perú, descubrieron, por accidente, que en un contenedor repleto de merluza se escondía un cargamento de droga. Eran, en total, 2 mil 300 kilos de cocaína envueltos en paquetes marcados con la figura de un camello, de allí el tan peculiar mote. La droga sería enviada a Bilbao, España.
En abril de 1999, un operativo conjunto entre miembros de la seguridad secreta de Perú y agentes antidrogas de Panamá lograron la captura de Foguel, a quien las autoridades peruanas llamaban el camello mayor, su lugarteniente Pablo Mures Loaiza y la pareja de esposos españoles, considerados como los contactos en Europa de esa red criminal.
Desde ese momento, las autoridades peruanas han emprendido un largo proceso penal para lograr la extradición de Foguel, pero esta petición le fue negada por Panamá.
Javier Caraballo, asistente de la Fiscalía de Drogas, sustentó ayer sus alegatos en la audiencia preliminar, basado en 40 tomos del expediente que fue instruido por las autoridades peruanas, donde acusó a Foguel de ser el cabecilla de esta red, quien a la vez utilizó a su propia madre para estas actividades ilegales.
El representante del Ministerio Público citó los testimonio rendidos por el piloto de autos peruano Bruno Chiappe, a quien también se le liga a Los Camellos y quien señaló a Foguel, a Papa Pío y a los dos españoles como integrantes de esta red de narcotraficantes internacionales.
La audiencia fue presidida por el juez Secundino Mendieta y el equipo de abogados defensores estuvo compuesto por Carlos Carrillo, Víctor Almengor, Eliécer Pérez y Victoria Long.
En Panamá, el nombre de Boris Foguel también fue ventilado públicamente en 1995, cuando fueron secuestrados y asesinados los esposos Juan Antonio Barletta y Lorena Anguizola, en un caso de narcotráfico.
Almengor, abogado de Foguel, señaló una serie de irregularidades en este proceso, como, por ejemplo, el operativo ilegal de captura donde participaron agentes peruanos. Además sostuvo que con el mismo expediente se hizo un juicio a estas mismas personas en Perú y luego en Panamá.
Durante su detención en Panamá, Foguel declaró ante miembros de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). Vladimiro Montesinos, ex jefe de la seguridad secreta de Perú, tenía conocimiento de las actividades delictivas que realizaban Los camellos sobre narcotráfico y lavado de dinero.

