Erre con erre cigarro...

Cuando le hable a los niños, no debe deformar el lenguaje

Erre con erre cigarro...
LA PRENSA/Marti Ostrander

A sus tres años, Francisco no pronunciaba bien la “erre”. También tenía problemas con las “eles” y las “eres” (en vez de decir lata, decía “data”, por ejemplo).

En la escuelita le avisaron a una fonoaudióloga, quien le dijo a los padres que el niño tenía problemas con estos fonemas. ¿Qué hacer?

El caso de Francisco fue fácil, porque solo requirió de un poco de terapia (a sus cuatro años, todavía no pronuncia perfecto, pero se nota la mejoría). En otros casos, hay hasta que operar, o mejor dicho, cortar el frenillo. Todo dependerá del problema del niño, explicó la fonoaudióloga Yanira Cohen.

Según Cohen, los problemas en el lenguaje (retraso evolutivo o pronunciación de palabras) pueden tener diferentes orígenes. Una vez se descarten problemas auditivos, neurológicos y psicológicos, puede ser porque el niño tomó biberón hasta pasados los tres años y se perdió la movilidad de los músculos linguales, o porque el niño no recibió la estimulación adecuada.

“A los niños se les debe hablar a la cara desde (que tienen) los tres meses”, recalca Cohen. No se les debe “hablar chiquito... ni deformar el lenguaje”, eso puede causar las malas pronunciaciones, reitera.

¿Cómo corregirlo?

Cohen recomienda terapia. Si el niño a los 12 meses no dice al menos 12 palabras, lo ideal es que los padres vayan donde una persona que los oriente sobre cómo enseñarle al niño.

Y si a los tres años no pronuncia bien algunas letras, debe asistir donde un fonoaudiólogo. “A veces la gente dice que eso se corrige solo, pero ese tipo de problemas de pronunciación no se corrigen solos, porque es una ejercitación que necesita la lengua para poder pronunciar muchas palabras, ya que casi todas llevan erre y ele”, dice.

A cortar Según Cohen, cuando el frenillo es el culpable de los malos pronunciamientos de fonemas, la corrección se da por medio de tijera. El frenillo es ese pedacito de tela pellejo que conecta la parte de abajo de la lengua con la quijada. Cuando ese pellejo no estira del todo, no permite que la persona eleve la lengua hasta arriba, obstruyendo así la pronunciación de las letras antes mencionadas.

De acuerdo con la odontóloga Magda Maldonado H., el procedimiento para corregir el frenillo es fácil y sin dolor.

Es cuestión de colocar anestesia debajo de la lengua, y hacer un pequeño corte en ese pellejito.

Otra opción, dice, es mediante láser. En ninguno de los casos se requiere de hospitalización.

Hablando claro “Hablar bien es una de las claves del éxito”. Ese es el eslogan de Cohen.

“Cuando quieres una mejor presentación, mejor proyección, mejor imagen, el tono de voz es lo que va a proyectar tu personalidad”, opina. Por eso, y para “perfeccionar” lo que ella llama la estética del lenguaje, por su despacho han pasado conocidos políticos —prefiere reservarse sus nombres— y personajes como Stephanie de Roux, quien entrenó con ella por meses antes del concurso Miss Universo.

“Puedes vestirte bien, ponerte ropa cara, pero si a la hora de hablar no lo haces como es debido, la personalidad... ¿cómo será?”, pregunta la fonoaudióloga.

Recomendaciones Para que el niño hable bien, la fonoaudióloga Yanira Cohen recomienda lo siguiente:

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