Cada vez que buscamos fotografías en los archivos para ofrecérselas a ustedes, salen a relucir más fotos de la Escuela Artes y Oficios Melchor Lasso de la Vega, esa venerable y utilísima institución, que en los últimos años ha sido muy cuestionada por el comportamiento descarriado de algunos estudiantes, al punto que han puesto en peligro que los buenos y aplicados alumnos vean coronados sus justos y meritorios anhelos.
Los graduados en esa benemérita casa de la enseñanza, se convierten en ciudadanos capaces de efectuar una gran cantidad de labores que cada vez reclama con mayor urgencia la sociedad. En pocas palabras, son seres indispensables que ganan respeto de la comunidad.
En 1904 la primera Convención Nacional Constituyente expidió el Decreto Número 25, que creó la actual Escuela de Artes y Oficios. Era presidente de la Convención, Pablo Arosemena y actuaron como primer y segundo vicepresidentes Luis de Roux y Heliodoro Patiño. Pocos meses después, Manuel Amador Guerrero, en su calidad de primer presidente de la República, sancionaba la citada e importante ley.
Todo esto constituye una magnífica prueba de la eficiencia de la actuación de las primeras instituciones republicanas.
Esto para nada descarta que pocos años más tarde se practicaron ciertas manías, de las cuales, ni ellos ni nosotros nos hemos podido deshacer.
Pero ahí vamos poco a poco. Los pueblos están cada vez más anuentes en alcanzar la protección y práctica de sus derechos. Cada vez, también, abren más sus ojos.
Caramba, esto me ha resultado, casi que sin querer, un tremebundo discurso de barricada como los que se pronuncian cuando se está interesado en formar parte del jamón presupuestario.
Volvamos a nuestra Escuela Artes y Oficios, por favor. Los edificios que aparecen aquí están ubicados en la calle Victoriano Lorenzo, entre calle 11 y 12 oeste de la capital.
En 1893, en ese mismo lugar, se construyó una de las primeras escuelas públicas para niñas de los barrios de San Felipe y Santa Ana.
Con posterioridad, dicha escuela se llamó Federico Libby. Luego se construyó nuevas edificaciones y más tarde su anexo que son los que se ven aquí hoy. El anexo data de 1926. En 1951 el Artes y Oficios fue trasladado a su actual ubicación: en la vía Bolívar al frente de la Universidad de Panamá.
Hoy día ocupa aquellas instalaciones la Escuela República de Estados Unidos.

