Fue a partir de su primera exposición individual en Panamá, llamada “Silencio Expresivo”, donde la figura humana y el rostro femenino en grandes formatos fueron el tema principal de las obras de la artista panameña Miriam Vallarino, quien quiso seguir trabajando con esta temática.
En esta ocasión presenta su segunda muestra individual “Umbrellas”, en ocasión de la apertura del nuevo local de la galería Arlene Lachman, ahora en San Francisco. Su muestra está abierta al público hasta el 25 de septiembre.
La llamó “Umbrellas” por el título de la primera obra de esta serie, de la cual surgió la exposición: un paraguas.
Así comenzó este nuevo empeño, en el cual presenta 28 piezas, en acrílico y técnicas mixtas, utilizando la espátula. “Herramienta con la que puedo expresarme mejor”, asegura Vallarino, quien ha participado en 13 exposiciones colectivas.
La figura humana fue el tema central de su labor anterior, por lo que cualquier elemento asociado con ella surgiría de manera espontánea, en una segunda etapa, comenta.
Pero, ¿por qué el paraguas? “El paraguas nos protege del sol y la lluvia, este último elemento muy común en nuestro país, cuya época es más larga que el verano”, explica.
“El paraguas comenzó a evocar los espacios románticos, y en ocasiones solitarios, de la existencia, y me llevó a reflexiones más profundas”, añade.
Por otro lado, en esta muestra resaltan los colores rojos, amarillos, verdes, ocres y cafés, explica.
“Quise darle al paraguas como un protagónico en rojo, y la mayoría de los que aparecen en estas piezas los pinté en ese color”, dice.
También hizo dos obras en blanco y negro como un contraste a todo este colorido, subraya la artista, para quien el arte representa una parte importante de su vida.
“El arte es parte de mi rutina, giro en torno a lo que tiene que ver con él”, dice.
Vallarino tuvo la oportunidad de viajar con su familia a varios países, en los cuales siempre estaba la curiosidad por lo artístico y participaba en cursos y talleres, pero fue en El Salvador donde tomó clases en el taller de la artista Astrid Suárez.
Es a partir de ahí donde la artista desarrolla su verdadero interés por la pintura, tanto así, que tuvo material suficiente para que la misma maestra le sugiriera que hiciera su primera exposición individual en ese país; luego vendrían las exposiciones colectivas.

