Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que hace un año sufrieron su peor revés político y militar con el rescate de Ingrid Betancourt, tres estadounidensesy 11 efectivos de las Fuerzas Armadas, buscan ahora un reacomodo político mientras reconstruyen sus golpeadas estructuras bélicas.
El rescate de la ex candidata presidencial, junto a los estadounidenses Keith Stansell, Marc Gonsalves y Thomas Howes, fue el clímax de una serie de fracasos de las FARC, diezmadas por las muertes de varios comandantes y la deserción de miles de combatientes. “La operación Jaque fue muy dura para la guerrilla, el hecho de que les hayan quitado un grupo significativo y muy importante de rehenes sin disparar un solo tiro es un golpe político, militar y mediático”, dijo Carlos Lozano, quien hace parte de un grupo que promueve un acercamiento con las FARC.
El experto en temas de conflicto admitió que después del rescate de los 15 rehenes la guerrilla abrió espacios políticos para establecer puentes con sectores de la sociedad civil “en búsqueda de caminos hacia el intercambio humanitario y la solución negociada al conflicto”. Sin embargo, el grupo guerrillero, que en su apogeo militar llegó a tener más de 17 mil combatientes, intensificó en los últimos meses los ataques a las Fuerzas Armadas y los secuestros de políticos, una aparente estrategia para demostrar que no están derrotados como lo creen algunos.
El año pasado, las FARC perdieron a su máximo líder, Manuel Marulanda, quien murió de un ataque al corazón, mientras que Raúl Reyes, otra de las cabezas del grupo, perdió la vida en un bombardeo de militares colombianos en la selva de Ecuador.
Iván Ríos, otro importante líder rebelde, fue muerto por uno de sus subalternos para cobrar un millonario rescate, mientras que otros influyentes comandantes fallecieron en medio de operaciones militares. Los recientes ataques de las FARC, que aún cuentan con unos 8 mil combatientes, de acuerdo con el comandante de las Fuerzas Militares, Freddy Padilla de León, se han concentrado en el suroeste del país, donde mantienen su mayor fortaleza.
El oficial explicó que con explosivos y francotiradores la guerrilla busca frenar el avance de las tropas para sobrevivir en medio de la selva.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa, en los primeros cuatro meses de este año se registraron 48 acciones violentas de la guerrilla frente a 53 en todo el 2008.
El analista León Valencia aseguró que la liberación en febrero de seis rehenes que las FARC mantuvieron secuestrados durante años es parte de una estrategia para ganar interlocución política, al igual que el reciente anuncio para entregar a otros dos militares.
Valencia pronosticó una intensificación del conflictointerno por la estrategia de la guerrilla de recomponer yfortalecer militarmente susestructuras, mientras simultáneamente gana espacio político. Históricamente las FARC incrementan sus hostilidades en la etapa previa y durante las campañas electorales, parademostrar poderío y mantener vigencia política.
Colombia realizará en 2010 elecciones legislativas y presidenciales. “Las FARC buscan ser un tema obligado dentro de las agendas de discusión de los precandidatos presidenciales. Estas innovaciones reflejan un intento, quizás esperable (...), por rescatar la atención de la opinión pública nacional, la cual en tiempos pasados era irrelevante”, dijo Ideas para la Paz. El grupo aseguró que aunque los logros de la ofensiva militar ordenada por Uribe son tangibles y obligaron a las FARC a un repliegue, también muestra la capacidad de adaptación de la guerrilla para resistir.