Hoy nos vamos a referir a uno de los lugares que para defenderse, especialmente de los piratas, construyeron los españoles en las cercanías de Portobelo, y que no fueron sino fuertes o baterías muy bien armados para sus tiempos.
Fue a partir del siglo XVIII, y más específicamente desde el mes de mayo de 1732, cuando el marqués de Villahermosa, presidente de la Audiencia, gobernador y capitán general de Tierra Firme, anunció su idea de construir un fuerte en el arrecife conocido como La Batería, además de una torre, basado en los planos que había hecho el ingeniero Juan de Herrera Sotomayor, director del ejército. Era un fuerte dotado de todos los elementos necesarios para adquirir una verdadera defensa.
Con ello se podía contar con un fuego cruzado desde el Castillo de San Felipe, que estaba al frente, lo cual aumentaba la efectividad.
Tendría dos pisos o plantas. En el inferior quedaría el almacenamiento de la pólvora. En el superior estaría una especie de corredor con sus parapetos necesarios para que se instalaran los fusilero. La Batería tendría espacio y facilidades para poder actuar con 30 cañones. Pero pasaron muchos años para que todo aquello se transformara en realidad, a pesar de que era necesario.
Como de costumbre, es imposible tan siquiera tratar de resumir tantos datos así fueran todos importantes.
Nos permitimos recomendarles el gran trabajo de nuestro historiador Alfredo Castillero Calvo para que observen muchos más detalles.
Lo del nombre Forneció era en honor a la segunda esposa del rey Felipe y doña Isabel de Forneció.
Nuestra frase de hoy es de Vicenzo Cardarelli, y nos dice “Que Dios creó primero al hombre que a la mujer ya que mientras la moldeaba no deseaba recibir consejos”.
