Director: Pedro Almodóvar Elenco: Javier Cámara, Darío Grandinetti, Leonor Watling y Rosario Flores Guión: Pedro Almodóvar Género: comedia dramática Duración: 112 minutos Estreno mundial: marzo del 2002 en España
Argumento:
Dos hombres (un enfermero y un periodista) están enamorados de dos mujeres (una bailarina clásica y una torera) que se encuentran en estado de coma.
Comentario:
Inspiración poética de principio a fin. Belleza visual que invita al espectador a llorar y a reír a través de una historia sobre la soledad, la incomunicación y el desamor. Esto solo lo obtiene un artista como Pedro Almodóvar, que alcanza una madurez detrás de la cámara que pocos colegas suyos de Iberoamérica tienen. Estamos ante un cineasta que ha dejado la irreverencia sexual de su juventud por una inocencia de actitud que conmueve grandemente. Sin duda, el énfasis en la imagen por encima de los diálogos chispeantes es una prueba de que los años han hecho nido en su alma fílmica. Eficaz, por lo sutil y lo coherente, la intención de Almodóvar de hacer cine a partir de una emotiva coreografía de Pina Bausch y del corto mudo Amante menguante (que haría las delicias de Griffith y Murnau). Estamos ante su mejor película sobre hombres, superando con creces sus obras Carne trémula, Matador y La ley del deseo. Reitera Almodóvar su gusto por explicar los sentimientos de sus personajes a través de películas de otros. Recordemos que ya lo hizo en Matador, cuando utilizó imágenes de Duelo al sol y en Carne trémula hace uso de escenas de Ensayo de un crimen. Hecho: curioso que la película trata sobre la incomunicación humana y que el propio Almodóvar perdiera la voz durante los últimos días de rodaje de Hable con ella.
