Después de un apagón de 21 años, resurgió de las cenizas la democracia panameña, que se ha cimentado en los últimos lustros. La clase dirigente, sin embargo, no ha estado a la altura de la nueva realidad política y de las expectativas de la ciudadanía. Motivada por esa ingrata circunstancia, la población demanda que sean introducidos cambios en la estructura de los tres órganos del Estado y que se establezcan mecanismos efectivos para el control y erradicación de la corrupción imperante en el aparato estatal. Así lo revela una encuesta de la firma LatiNetwork Dichter & Neira por encargo del Foro 2020. Sobre la necesidad de introducirle cambios a la Carta Magna, los encuestados se mostraron divididos: un tercio opta por el statu quo, el 34% se decanta por reformas parciales y el 27% por la redacción de una nueva. La fórmula favorita para llevar a cabo las reformas es la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Nueve de cada diez entrevistados favorecen que se lleve a cabo una consulta popular, con una papeleta especial, como parte de los comicios generales del 2 de mayo próximo. Es inquietante la falta de credibilidad de los órganos Legislativo, Ejecutivo y Judicial y la de sus dirigentes. Una reforma constitucional a cargo de una Asamblea Constituyente puede devolver la confianza y la fe de los ciudadanos en sus instituciones públicas.
Hoy por Hoy 2003/08/30
30 ago 2003 - 05:00 AM