Hoy termina un año difícil, que se lleva consigo muchas frustraciones. Existen, sin embargo, motivos para recuperar la confianza en un futuro más promisorio. Pero para que estas expectativas se hagan realidad y que la población vuelva a recuperar la confianza, se requiere una acción responsable y solidaria del Gobierno, del sector privado, de las organizaciones sociales y de todos los ciudadanos. El fin de año invita no solo a hacer un balance del pasado, sino a imaginar el futuro. En los últimos años Panamá ha sufrido problemas que afectan sus capacidades productivas y creativas. Debido a la pérdida de trabajo y al empobrecimiento, una enorme masa de jóvenes no recibe una educación, lo que debilita la creación del capital humano indispensable para el desarrollo de la economía moderna. La pobreza y la marginación han contribuido, también, al deterioro de las condiciones de seguridad y a un creciente protagonismo de jóvenes en delitos violentos. En suma, para dejar este camino, hay que reemprender una vía de crecimiento con inversión productiva, científica, tecnológica y social, que tenga como meta el desarrollo humano y económico de nuestro pueblo. Para esto es necesario coordinar esfuerzos públicos y privados, sean oficialistas u opositores; deponiendo las actitudes especulativas y autodestructivas, para así trabajar por la mejor sociedad posible. Feliz Año Nuevo.
Hoy por Hoy 2003/12/31
31 dic 2003 - 05:00 AM