Quedan atrás los sinsabores del 2003. El año ha sido difícil, tanto en lo político, lo económico como lo social; pero, principalmente, ha estado marcado por escándalos de corrupción, en el ámbito público y privado. Aun así, comienza un nuevo año y todo lo ocurrido entra a formar parte de nuestra historia, que como tal, debe quedar en los libros y en nuestras conciencias para no volver a cometer los mismos errores. Definitivamente que el gobierno le ha fallado al pueblo panameño, que fue quien lo eligió; ya que los desaciertos e improvisaciones han sido constantes. Aunque la responsabilidad principal sea del gobierno, no podemos dejar de reconocer que cuando el país fracasa, fracasamos todos los panameños. Por eso, nos corresponde a todos hacer un alto en el camino, reflexionar y armarnos de fuerza y voluntad para el 2004 y empujar esta nave llamada Panamá hacia mejores senderos. El año que empieza nos brindará la oportunidad de escoger al próximo mandatario, a quien le tocará guiar al país a través de tiempos difíciles, pero con grandes oportunidades. Este será, sin duda alguna, un año trascendental para el país. Demostremos que hemos aprendido.
Hoy por Hoy 2004/01/01
01 ene 2004 - 05:00 AM