La ineficiencia es igual o peor que la corrupción. Hace perder millones de dólares que, en un país como el nuestro, representa una verdadera tragedia. Los candidatos presidenciales, todos, se han pronunciado a favor de la lucha contra la corrupción y, al mismo tiempo, promueven la eficiencia como una de las fórmulas para el desarrollo. Igual se han pronunciado a favor de una nueva Constitución. ¿Por qué entonces no avalar la quinta papeleta para los comicios del 2 de mayo, a fin de que el pueblo decida si quiere que una Asamblea Constituyente elabore una nueva Constitución?. Haciéndolo así, se haría uso eficiente de los recursos y el país se ahorraría millones de dólares en la consulta que, para los mismos efectos, se tendría que hacer en otro período. El argumento de que la convocatoria a una Asamblea Constituyente es inconstitucional porque ese mecanismo no está establecido en la actual Constitución, no tiene sustento. Para elaborar las constituciones de 1941, 1946 y 1972, en ninguno de los tres casos, se utilizó la vía jurídica que señalaba la Constitución anterior. Además, ya la Corte se ha pronunciado al respecto. Entonces, lo único que se necesita es la voluntad de cada uno de los líderes políticos para lograrlo. En sus manos está el dar ese histórico paso y demostrar qué tanto hemos avanzado en la senda democrática.
Hoy por Hoy 2004/01/09
09 ene 2004 - 05:00 AM