No en vano, el primer principio de la estadística promulga no confiar en datos que no se hayan manejado personalmente. Este criterio guarda relación con los malabares de los gobiernos para esconder la realidad de las finanzas públicas. Fue sorprendente cómo el gobierno, a través de metodologías contables, redujo la relación de la deuda pública con el producto interno bruto para ampliar sus gastos y el déficit fiscal permitido por la Ley. Igualmente fue asombroso cómo las autoridades incluyeron los ahorros del Canal en las cuentas públicas; y cómo incumplen con el pago a las empresas privadas que le prestan sus servicios, para lograr el mismo objetivo. Hace poco, la calificadora Standard & Poor's llamó la atención de un nuevo truco contable, en el que, cual Houdini, aparecerían como ingresos los recursos del Fondo Fiduciario utilizados para financiar sus proyectos. Si en vez de practicar magias contables usaran su ingenio para buscar fórmulas de contención al endeudamiento, muchos de los problemas estructurales se solucionarían de raíz. Desafortunadamente no lo han hecho, ni tampoco los candidatos han presentado una estrategia concreta para afrontarlos. Al contrario, se han dedicado a hacer promesas sin decir de dónde van a sacar el dinero o cómo financiarán el presupuesto. ¿Será que seguirán endeudando más a los panameños? ¿O acaso ocultan una nueva reforma tributaria?
Hoy por Hoy 2004/02/15
15 feb 2004 - 05:00 AM