La Constitución no pertenece a los partidos políticos, ni a los magistrados del Tribunal Electoral (TE), ni a la Presidenta de la República, sino a todos los panameños. Ante esto, resulta desatinado que el TE adelante su posición en cuanto a la quinta papeleta, al sostener que es muy tarde para introducirla. Ellos tienen todo el derecho de expresar sus opiniones; sin embargo, no son quienes deciden si hay o no quinta papeleta. Para eso están el Ejecutivo y la Asamblea Legislativa, quienes en última instancia tendrán que alzar su voz para dar vida o sepultar definitivamente la iniciativa. Por otra parte, como veladores de la intención popular que son los magistrados, no les corresponde descalificar –por tardía– la quinta papeleta. Una vez más, la clase política desatiende el clamor ciudadano. Sin lugar a dudas, hasta resulta ofensivo para el pueblo que se diga que la quinta papeleta sería un elemento distorsionador, que crearía confusión. En pocas palabras, nos están diciendo que llegar a la urna el día de las elecciones y tomar una papeleta para discernir entre un sí y un no, sería muy difícil para los votantes. Irónicamente, cuando se extraviaron los plásticos de las cédulas, los magistrados decidieron –a un año y medio de las elecciones– recedular un país entero. ¿No era esto más complicado? El país necesita una nueva Constitución y, hasta ahora, se ha escuchado todo tipo de argumentos para truncar esa posibilidad. El pueblo es soberano, no lo olvidemos.
Hoy por Hoy 2004/02/17
17 feb 2004 - 05:00 AM