En el marco de los operativos de Carnaval para controlar al hampa, la Policía Nacional realizó un plan de pesquisa en todo el país para dar con el paradero de indocumentados y decomisar armas y drogas, medidas que buscan además terminar con los “nidos del crimen” y desarrollar mecanismos disuasivos que brinden seguridad a la comunidad. Sin embargo, a pesar de que se utilizaron más de 1,300 agentes policiales, se hizo manifiesta la falta de eficacia de la fuerza policial, causando incomodidad y malestar a los viajeros debido a la gran cantidad de retenes. A pesar de la altísima participación policial en diferentes fases de vigilancia, no faltaron los muertos y heridos por diferentes causas. En estos momentos en que Panamá trata de pintarse como destino turístico, se requiere de la más firme y coordinada voluntad entre los diferentes estamentos del Estado para erradicar la inseguridad, pero no a costa de la tranquilidad que buscan los turistas que nos visitan. Los millones de dólares que invierte el IPAT estarían malgastándose si los turistas tienen que vérselas con retenes, inconvenientes y abusos que produce la ineficacia policial. Por eso hay que instalar un sistema de seguridad y vigilancia que resulte eficiente pero respetuoso de nuestros visitantes. De lo contrario, el eslogan de una “ruta por descubrir” se convertirá rápidamente en “una ruta para no ir”. Bajo ninguna circunstancia, Panamá debe reflejar una imagen de país en guerra ni tratar a las personas invirtiendo la presunción de inocencia.
Hoy por Hoy 2004/02/26
26 feb 2004 - 05:00 AM