Las cifras oficiales de la Contraloría General de la República confirman, una vez más, la caótica situación por la que atraviesa el país, al reportar que la actual administración fue incapaz de cumplir ni siquiera con el 50% de la ejecución del presupuesto de inversiones en el 2003. Y es que para hacer inversiones se necesita, primeramente, planificación, especificaciones, pliegos para licitaciones, concursos de precios, contratos y todo hay que desarrollarlo dentro del proceso de la ley de contratación pública. El problema es que el país cuenta con funcionarios que no entienden ni tienen los conocimientos para sustentar los proyectos que necesita el país para crecer. Además, históricamente los gobiernos han sido consistentemente ineficientes en la ejecución del Presupuesto General del Estado porque se trataba de un plan que podía o no cumplirse. Pero ahora no hay excusas, porque se trata de un presupuesto de caja, que de acuerdo con la ley debe ejecutarse porque ya existen los compromisos y los financiamientos. Pero la realidad es que el único compromiso que tiene este gobierno es hacer política y cumplir el presupuesto de planilla, viáticos y transporte en un 100%. Es obvio que tras la contratación de más de diez mil personas en la planilla estatal en el 2003, tal como lo señalan las cifras de la Contraloría, se reduzca la inversión. Eso refleja que los recursos del Estado se están utilizando para política y no para el bienestar de la población, lo que los obliga a que le echen mano a las cifras para hacer maniobras contables y maquillajes financieros para poder cuadrar las escuálidas cifras que presentan.
Hoy por Hoy 2004/03/11
11 mar 2004 - 05:00 AM