Aparentemente, algunos panameños no queremos aprender de nuestra propia historia. Las denuncias, ataques e incidentes de violencia que han ocurrido luego de las elecciones tiran al basurero todas las buenas intenciones que en principio teníamos los ciudadanos y la sociedad en general, con motivo de la celebración de la pasada fiesta electoral. Pero no cabe duda de que si los magistrados del Tribunal Electoral, el fiscal electoral y las autoridades correspondientes no toman las medidas necesarias para evitar las compras de votos y manipulaciones al electorado con dinero privado o del Estado, y envían a los culpables a la cárcel, estas prácticas se institucionalizarán en cada elección. Reafirmemos nuestra determinación por fortalecer la democracia. Si seguimos permitiendo que acciones como éstas manchen nuestros torneos electorales, iremos debilitando poco a poco las bases de un sistema que ya lleva 14 años madurando. No permitamos que nada ni nadie atente contra la voluntad popular y exijamos a las autoridades que actúen sin contemplaciones.
Hoy por Hoy 2004/05/09
09 may 2004 - 05:00 AM